La familia de la mujer hallada muerta en Santalavilla agradece la implicación del operativo y voluntarios en la búsqueda

La familia de la mujer encontrada muerta tras desaparecer el pasado fin de semana en Santalavilla (Benuza) ha querido agradecer públicamente tanto al operativo coordinado por administraciones y fuerzas de seguridad como a vecinos y voluntarios la implicación en la búsqueda realizada durante dos días hasta encontrar el pasado lunes cuerpo sin vida de Ermelinda Riesco Castelao, conocida como Erme, de 71 años de edad.

La lista de agradecimiento es larga, tanto como los agentes que se volcaron en encontrar a Erme con vida. La familia cita a la Guardia Civil: sus patrullas de Seguridad Ciudadana, la unidad canina y los operario del helicóptero; al Centro Coordinador de Emergencia y la Agencia de Protección Civil y Emergencia de la Junta de Castilla y León, al Puesto de Mando Avanzado y sus técnicos, así como a la Unidad de Drones Fénix y la Unidad de Apoyo Logístico y Emergencias y al Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias (Gripde); al personal de Medio Ambiente de la Junta; a la agrupaciones de voluntarios de Protección Civil de Bembibre, Castropodame, Carracedelo, Villafranca del Bierzo y Ponferrada, a la Asociación Prometer de Carucedo; y a la Asociación de Cazadores.

La familia hace un aparte para hacer varios agradecimientos especiales: uno dirigido a “todos los vecinos, familiares, amigos y voluntarios que dedicaron sus horas, sus fuerzas y su esfuerzo a recorrer caminos, montes y cada rincón en el que podía existir una esperanza de encontrar a Erme”; otro al alcalde de Benuza, Domingo Cabo, “por su implicación personal y por estar pendiente de las necesidades de quienes participaban en el operativo”; y uno más al teniente jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Martín Garretas, por “su implicación personal y su inmediata disposición para prestar toda la ayuda necesaria desde el primer momento en que se tuvo conocimiento de la desaparición de Erme”. “Su cercanía, profesionalidad y compromiso durante todo el operativo merecen el reconocimiento y la gratitud de nuestra familia”, añaden.

“No pudimos tener el final que todos deseábamos. Pero en unos momentos tan dolorosos nos queda para siempre el consuelo de haber comprobado hasta dónde puede llegar la solidaridad de tantas personas cuando alguien necesita ayuda”, escribe el viudo, José Antonio González, al frente de una familia muy conocida por regentar durante años el Bar Arco Iris de Ponferrada.

Tras recordar la vinculación histórica de Santalavilla con las galerías mineras ligadas a la explotación romana del oro, la familia proclama: “Pero, por encima de su historia y de su naturaleza, Santalavilla posee otro patrimonio todavía más valioso: el de sus gentes, la solidaridad, la generosidad y el compromiso con los demás”.