Truchas y Castrillo de Cabrera trasladan a la Diputación su “indignación” por el estado “intolerable” de sus carreteras
Los ayuntamientos de Truchas y Castrillo de Cabrera han unido sus voces para reproducir el “clamor unánime” de sus vecinos al mostrar su “profunda preocupación, malestar e indignación” ante “el intolerable estado de abandono y deterioro que presentan las carreteras de la red provincial” en sendos municipios, por lo que apremian a tomar medidas al respecto a la Diputación de León.
Remarcando que en este caso la titularidad y el mantenimiento de los viales corresponde en exclusiva a la Diputación Provincial, Truchas y Castrillo asegura que “la falta de conservación”de las carreteras “ha alcanzado un límite insostenible”. Y advierte de una triple consecuencia de esta situación al considerar que “compromete gravemente la seguridad vial diaria”, al tiempo que “dificulta de forma extrema el acceso a servicios públicos esenciales” como los sanitarios y “ahoga el desarrollo socioeconómico” de la Cabrera, comarca muy afectada por el vaciamiento demográfico.
Y es que ambos ayuntamientos recriminan que el estado de los viales relega a sus habitantes a padecer unas comunicaciones que tachan de “tercermundistas” al referirse tanto a la carretera que une Truchas con Ponferrada a través del Morredero como la que va a Puebla de Sanabria (Zamora) desde Truchas o la que enlaza con Puente de Domingo Flórez pasando por el municipio de Castrillo de Cabrera.
Tanto el alcalde de Truchas, Francisco Simón (PSOE), como su homólogo en Castrillo de Cabrera, Roberto Liñán (PP), se dirigen al presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel (PSOE), y al diputado de Fomento e Infraestructuras, Roberto Aller (UPL), para instarlos a adjudicar y comenzar las obras correspondientes a los proyectos técnicos ya aprobados; ejecutar un plan de actuación urgente y extraordinario de reasfaltado, acondicionamiento, limpieza de cunetas y mejora de la señalización de carreteras de la red provincial en Castrillo; y convocar una reunión formal sobre el terreno con los regidores para establecer un calendario de intervenciones “claro, vinculante y transparente”.
Simón se ha pronunciado en estos términos: “Es incomprensible y doloroso que, en el caso de Truchas, contemos con un proyecto técnico de arreglo aprobado desde hace años y que la Diputación siga sin adjudicar las obras. Desde este ayuntamiento hemos hecho todo lo que está en nuestra mano, agilizando trámites y exigiendo soluciones. No es un problema de falta de fondos, ya que la Diputación presume constantemente de remanentes millonarios de dinero; es una falta absoluta de voluntad política y de gestión que condena a nuestro pueblo”.
“Vivir en el medio rural”, apostilla desde Castrillo Liñán, “no puede significar tener derechos de segunda categoría. Las condiciones en las que se encuentran nuestras comunicaciones suponen un castigo añadido a la despoblación. Si las administraciones superiores hablan de fijar población, deben empezar por ejecutar los presupuestos donde más se necesita y garantizar carreteras dignas y seguras de forma inmediata”.