El campus de Ponferrada apuesta por la formación para hacer más atractivo el sector del chopo en El Bierzo

El minifundismo es el principal problema que lastra el desarrollo de un sector “con mucho potencial” en El Bierzo, segú la docente e investigadora del campus de Ponferrada de la Universidad de León, Flor Álvarez Taboada.
Álvarez Taboada, que ha participado en una jornada sobre la poda del chopo, ha insistido en que “El Bierzo es muy productivo. Por cada chopo se puede sacar una ganancia de hasta 80 euros y en una hectárea se pueden plantar del orden de 250 chopos”, ha explicado.
En la actualidad, la comarca cuenta con unas 3.000 hectáreas de chopo que “podrían incrementarse fácilmente en otras 1.500”, según ha asegurado Ignacio Arroyo, técnico del Somacyl. “Si en algo somos buenos en Castilla y León es en el tema de las choperas, somo una de las regiones más importantes en Europa”.
Sin embargo, tal y como ha señalado Taboada, en la Comunidad solo hay un “2 por ciento de superficie plantada de choperas”, aunque, eso sí, “con ese 2 por ciento se obtiene el 40 por ciento de los ingresos del sector forestal.
Para resolver ese problema, Álvarez Taboada ha apuntado que la información y la formación son fundamentales para conocer los costes de las explotaciones y las posibilidades de realizar asociaciones que “no tienen que ser de la propiedad, pueden ser de la gestión”.
La jornada formativa, a la que han asistido más de 200 personas, ha dejado patente la preocupacion del sector ante la política arancelaria de EEUU: “la madera como materia prima se va a ver afectada por los aranceles e impuestos por Estados Unidos”, ha asegurado Sergio Fernández, responsable de plantaciones e ingeniero forestal en la empresa Bosques y Ríos.
Carlos Álvarez Cuevas, responsable forestal en Garnica Valencia de Don Juan, ha asegurado que es un “reto” y espera que la calidad del producto permita que no haya que reubicar el 25 % de las exportaciones que se van a EEUU.
El chopo tiene futuro en la comarca berciana, donde podría estirarse hasta las 4.500 hectáreas, apuntan los expertos, y donde se están estudiando, desde la Universidad de León de la mano de Ciuden y de dos empresas privadas, nuevos clones que peleen contra el cambio climático.