Primeros días de vendimia en la Denominación de Origen Bierzo, en una imagen de archivo. César Sánchez / ICAL
La Denominación de Origen Bierzo vivirá este año una campaña histórica con el inicio más temprano de la vendimia del que se tiene constancia, ya que las primeras uvas comenzarán a recogerse esta misma semana, dos semanas antes de lo habitual.
Comenzarán en estas fechas como consecuencia del adelanto del ciclo de maduración provocado por las altas temperaturas registradas durante el verano, explica el presidente del Consejo Regulador de la DO Bierzo, Adelino Pérez.
Los primeros trabajos de recolección se concentrarán en los viñedos de Valtuille, donde la uva presenta un estado óptimo de maduración.
A medida que avance la semana, la vendimia se irá extendiendo a otras zonas productoras del Bierzo Bajo, como Toral de los Vados y el entorno de Cacabelos.
Pérez reconoce que nunca antes se había comenzado a vendimiar en unas fechas tan tempranas y apunta que este cambio responde a una tendencia cada vez más evidente derivada de las nuevas condiciones climáticas.
Aunque la campaña llega marcada por la escasez de precipitaciones, el sector afronta la recolección con optimismo.
La ausencia de humedad ha reducido prácticamente al mínimo la incidencia de enfermedades fúngicas en el viñedo y las primeras valoraciones apuntan a una uva de muy buena calidad, si bien la falta de agua ha condicionado el desarrollo de algunas cepas.
El adelanto de la vendimia también ha obligado al Consejo Regulador a anticipar la publicación de las normas que regirán la campaña.
Al igual que en años anteriores, el control de la vendimia se apoyará en el sistema de autocontrol de viticultores y bodegas, supervisado por los servicios técnicos de la denominación para garantizar la trazabilidad y la calidad de la producción.
En 2025 la recogida de la uva comenzó el 14 de agosto y finalizó el 13 de octubre, con una producción cercana a 10,6 millones de kilos. Este año, el calendario se adelanta más de una semana y deja una imagen inédita en los viñedos bercianos, que vuelven a adaptarse a una realidad climática cada vez más cambiante.