Detenida tras gastar 25.000 euros con la tarjeta de una anciana después de ganarse su confianza en una residencia de León
La Guardia Civil ha detenido en Fabero a una mujer de 54 años como presunta autora de un delito de estafa bancaria después de que, supuestamente, utilizara de forma fraudulenta la tarjeta de débito de otra, de 76 años, para realizar compras por un importe cercano a los 25.000 euros. Según la investigación, la sospechosa habría aprovechado la confianza que se ganó de la víctima, usuaria de una residencia y considerada una persona especialmente vulnerable, para acceder a sus datos bancarios y utilizar su tarjeta sin autorización.
La investigación comenzó cuando la Guardia Civil detectó que a la mujer, usuaria de una residencia de la zona, se le estaban cargando en su cuenta bancaria una serie de gastos que levantaron sospechas. Los investigadores comprobaron que esos movimientos coincidían con las visitas que otra mujer realizaba al centro residencial. Tras analizar la información bancaria y realizar diversas gestiones, los agentes concluyeron que la visitante había efectuado numerosas compras en establecimientos de la comarca del Bierzo utilizando la tarjeta de la víctima sin su consentimiento.
Como consecuencia de las pesquisas, la Guardia Civil procedió a la detención de la presunta autora, que ya ha sido puesta a disposición del Juzgado de Instrucción de Ponferrada, junto con las diligencias practicadas.
Los investigadores enmarcan este caso dentro de las conocidas como estafas de “ingeniería social”, una modalidad delictiva basada en ganarse la confianza de la víctima para obtener información personal o bancaria y utilizarla posteriormente de forma fraudulenta. En este caso, los agentes consideran que la sospechosa se aprovechó de la edad y de la situación de vulnerabilidad de la residente para acceder a su tarjeta de débito y realizar compras sin su autorización.
Ante este tipo de delitos, la Guardia Civil recomienda extremar las precauciones cuando las víctimas son personas mayores o con problemas de movilidad que viven en residencias. Entre las medidas preventivas aconseja comunicar por escrito a la dirección del centro qué personas tienen autorización para realizar visitas, solicitar controles de acceso más estrictos y, cuando exista un deterioro cognitivo importante, estudiar la adopción de medidas de apoyo legal que permitan proteger mejor a la persona afectada.
Además, recuerda la utilidad de la aplicación AlertCops, que permite contactar de forma rápida con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en caso de emergencia y recibir avisos cuando el usuario se encuentre en una zona afectada por alguna incidencia.