Los expertos reiteran la necesidad de un plan de gestión único para Las Médulas después del incendio del pasado verano
El futuro de Las Médulas pasa por la necesidad de contar con un plan de gestión unificado que permita anticiparse a los riesgos y garantizar la conservación de este enclave Patrimonio de la Humanidad. Esta es una de las principales ideas que deja el X Encuentro Ibérico de Gestores de Patrimonio Mundial celebrado en el propio paraje berciano.
El director general de Patrimonio Cultural, Juan Carlos Prieto, ha puesto el foco durante su intervención en las consecuencias del incendio del pasado verano, que arrasó más del 70% del territorio protegido, y en la respuesta coordinada de las administraciones. “Hemos conseguido dar respuesta a la sociedad berciana, que se merecía una reacción rápida, y poner al corriente a la UNESCO de lo que ha pasado en un Patrimonio de la Humanidad”, ha explicado.
Ha detallado que el informe ya ha sido remitido y ha recibido una valoración positiva: “Nos han felicitado y nos han dicho que es una buena práctica”. Aun así, ha reconocido la dificultad de la emergencia, ya que el fuego tardó cerca de un mes en ser controlado, en contraste con otros episodios como el de la Mezquita-Catedral de Córdoba, donde la actuación fue mucho más rápida.
Prieto ha insistido en que la experiencia ha dejado aprendizajes importantes y ha reforzado la cooperación institucional. “Se ha aprendido mucho y ha habido mucha colaboración”, ha afirmado, destacando también el trabajo conjunto entre administraciones. Ha subrayado que el siguiente paso para Las Médulas consiste en “poner en marcha un plan de gestión” que permita prevenir y mejorar la respuesta ante futuros riesgos.
Por su parte, la directora general de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, Ángeles Albert, ha dicho que la actuación en Las Médulas se ha desarrollado dentro del Plan Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias, que implica a todas las comunidades autónomas.
“Hemos estado muy preocupados por lo que ha pasado”, ha reconocido, al tiempo que ha destacado la coordinación entre instituciones “con independencia de dónde se situaban”. Albert ha considerado que el reto ahora es avanzar en la prevención. “Ahora tenemos que trabajar más en los planes de gestión para buscar medidas que eviten este tipo de situaciones”, ha apuntado, recordando que todos los bienes Patrimonio Mundial deben contar con estas herramientas.
“El patrimonio nos pertenece como humanidad”, ha subrayado. Además, ha advertido de la creciente influencia del cambio climático como factor de riesgo y ha citado la Mezquita-Catedral de Córdoba como ejemplo de intervención eficaz gracias a la existencia de un plan previo de actuación.
Desde Portugal, la representante de la Comisión Nacional de la UNESCO Rita Brasil de Brito ha destacado la importancia del intercambio de experiencias entre países para mejorar la protección del patrimonio común.
“Es importante prevenir los riesgos, pero también saber cómo preservar los bienes cuando estos se producen”, ha dicho en referencia especialmente a los incendios como una de las principales amenazas.