Fallece Eloy Gundín, el montañero que llevó el Belén al Pico Catoute y el alpinismo berciano a lo más alto

El Bierzo pierde a uno de sus referentes culturales y humanos. Bembibre y el montañismo leonés han perdido este domingo a una de sus figuras de referencia. Eloy Gundín García, fundador y primer presidente de la Peña de Montañeros Gistredo, ha fallecido a los 77 años, según dio a conocer Bembibre Digital, dejando tras de sí más de medio siglo ligado a la montaña y una trayectoria inseparable de la vida social y comercial de Bembibre.

Relojero de oficio, concejal, activista cultural y montañero federado desde 1967, Gundín trascendió la faceta de gestor deportivo para convertirse en guía, divulgador y alma máter de una forma de entender la naturaleza basada en el respeto por el entorno, el compañerismo y el profundo conocimiento del territorio.

Medio siglo de la Peña Gistredo y tradiciones ineludibles

Su nombre va indisolublemente unido a la Peña de Montañeros Gistredo, club que fundó y cuya constitución oficial firmó el 10 de octubre de 1970 —a punto de cumplir ahora 56 años de andadura—. Gundín estuvo al frente de la entidad durante cerca de 25 años repartidos en dos etapas (1970-1980 y 1987-2002), consolidándola como una de las instituciones históricas del montañismo en la provincia.

A él se debe también la creación de citas tan emblemáticas como la tradicional subida del belén al pico Catoute, impulsada en las Navidades de 1970 y convertida hoy en todo un símbolo del calendario montañero en el Bierzo. Asimismo, fue pieza clave en el nacimiento y consolidación a finales de los noventa de la Semana de la Montaña de Bembibre, un escaparate por el que han desfilado destacados alpinistas de renombre internacional.

Perteneciente a la tercera generación de una saga de artesanos, regentó la histórica Relojería Gundín, el emblemático establecimiento familiar fundado en 1915 por su abuelo Julio y que cerró sus puertas en 2024 tras 108 años de trayectoria comercial.

Profundo conocedor de enclaves como la Sierra de Gistredo, los Ancares y los Picos de Europa, trasladó esa pasión al papel a través de diversos trabajos de investigación, entre los que destaca su artículo Pueblos abandonados de los valles de Boeza y Trenor, publicado en la prestigiosa revista Pyrenaica.

Un legado perenne

Su entrega no pasó desapercibida y recibió importantes distinciones a lo largo de su vida, como el Premio a la Trayectoria Deportiva en la Gala del Deporte de Bembibre de 2012 y un caluroso homenaje en la V Gala de los Deportes de Montaña de Castilla y León en 2022.

El recuerdo de Eloy Gundín perdura en cada cima del Catoute, en las ediciones de su querida Semana de la Montaña y, sobre todo, en la memoria de quienes aprendieron de él que ascender a una cumbre significaba también abrazar sus caminos, su historia, sus pueblos y a sus gentes.