El futuro de la iglesia de San Salvador de Rodanillo vuelve a las Cortes de Castilla y León tras seguir su deterioro
La iglesia de San Salvador de Rodanillo, conocida actualmente como la ermita del Santo Cristo, vuelve a reclamar atención para evitar que el deterioro del edificio termine afectando a las pinturas murales que conserva ocultas bajo varias capas de cal. Los informes técnicos realizados en los últimos años advierten de problemas de humedad, estabilidad de los muros y filtraciones, mientras el interés por recuperar los frescos ha llevado de nuevo el futuro del templo a las Cortes de Castilla y León.
El último paso ha sido el registro, el pasado 15 de septiembre, de una nueva Proposición No de Ley por parte del Grupo Parlamentario Socialista para reclamar a la Junta una intervención prioritaria en el inmueble. La iniciativa plantea actuar primero sobre el continente —garantizando la estabilidad estructural, atajando las humedades y mejorando la evacuación del agua— y abordar posteriormente un proyecto específico para investigar, consolidar y recuperar las pinturas. Se trata, además, de una reivindicación que ya ha pasado anteriormente por el Parlamento autonómico: en 2024 se reclamó un estudio completo de las pinturas ocultas y en 2025 se planteó la necesidad de garantizar la solidez del edificio antes de proceder al rescate de los murales.
El estado del edificio preocupa especialmente porque los diagnósticos no se limitan a una valoración política. Un informe firmado por Luis Grau Lobo, director del Museo de León, alerta del progresivo deterioro de la iglesia y del riesgo de que se produzcan daños irreversibles. A este documento se suman otros análisis técnicos, entre ellos uno realizado en febrero de 2025 por el técnico de Patrimonio Carlos Castro Velázquez y otro elaborado en septiembre de ese mismo año por Juan Carlos Martín, especialista del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, centrado en las pinturas murales.
Un mural oculto durante siglos
La importancia del templo va más allá de su arquitectura. En su interior han aparecido indicios de un gran retablo mural dividido en tres calles y dos alturas, con representaciones relacionadas con la vida de Jesús. Parte de las pinturas fueron descubiertas detrás del retablo mayor y posteriormente se identificaron restos de un conjunto de mayores dimensiones en la pared este. El mural permanece oculto en buena medida bajo capas de cal, lo que dificulta conocer todavía su extensión y estado de conservación.
La dimensión del hallazgo ha llevado a compararlo con otros conjuntos pictóricos del Bierzo. Durante la tramitación parlamentaria de 2024, representantes de los grupos políticos señalaron que solo las pinturas de Peñalba de Santiago presentan en la comarca unas dimensiones comparables, aunque todavía es necesario estudiar en profundidad cuánto se conserva en Rodanillo.
Los primeros trabajos de recuperación fueron impulsados desde la propia localidad. La Junta Vecinal de Rodanillo obtuvo en 2004 la cesión del antiguo templo por parte del Obispado y en 2008 los vecinos financiaron actuaciones sobre el tejado y el pavimento. El descubrimiento de las pinturas se produjo posteriormente, al localizar restos pictóricos detrás del retablo, y desde entonces diferentes especialistas y vecinos han tratado de documentar el conjunto.
Los nuevos informes han vuelto a poner el foco en la necesidad de actuar sobre el edificio antes de que el deterioro comprometa definitivamente las pinturas. Entre las medidas señaladas por los especialistas aparecen la consolidación de los muros, el control de las humedades y la instalación de un sistema adecuado de canalones para evitar que el agua continúe afectando a la fábrica del templo.
La propuesta plantea que, una vez asegurado el edificio, se ponga en marcha un proyecto científico específico para estudiar y recuperar los frescos, con la participación de la Junta, el Ayuntamiento de Bembibre, la Junta Vecinal de Rodanillo y colectivos culturales. El objetivo sería pasar de las actuales evidencias parciales a una investigación que permita determinar qué pinturas se conservan, cuál es su alcance y qué intervención necesitan.
La iglesia de San Salvador cuenta además con una larga historia documental: existe una referencia al templo en 1247, en un documento del papa Inocencio IV relativo a los diezmos y posesiones de San Salvador de Rodanillo. En su interior conserva también elementos de diferentes épocas, entre ellos parte de un artesonado barroco del siglo XVII.