Ramón Colomer, el alma creativa detrás de Windows to Infinity

Ramón Colomer ha sido una persona creativa desde la infancia. Desde muy joven destacó por su inclinación natural hacia los trabajos manuales y la creación de dioramas, escenografías, pequeños teatros y estructuras efímeras. Estas primeras obras surgieron siempre desde un ámbito vocacional y experimental —en concursos, proyectos personales o iniciativas de carácter aficionado—, pero ya marcaban una forma muy concreta de entender la creación: imaginar, construir y dar forma a mundos propios.

Con el paso de los años, esa pulsión creativa se transformó en una trayectoria profesional sólida ligada al diseño efímero y a los montajes expositivos. Colomer trabajó por toda Europa liderando montajes internacionales de gran complejidad técnica y visual, dirigiendo equipos multidisciplinares y participando en la creación de estructuras temporales de gran escala. Aún hoy mantiene un vínculo activo con este sector, combinando su experiencia en logística y montaje internacional con una faceta artística cada vez más autoral.

Un punto de inflexión creativo

Hace aproximadamente cuatro años, en pleno contexto de la pandemia, ese recorrido profesional dio lugar a un punto de inflexión decisivo. Durante aquel periodo de pausa forzada, Colomer decidió activar una idea que llevaba tiempo madurando: crear un proyecto propio, sin condicionantes externos, donde la imaginación, la narrativa y la creación artística fueran el verdadero motor.

El primer paso de este proceso tomó forma bajo el paraguas de Expotour Itinerant, concebida inicialmente como un espacio experimental desde el que desarrollar una exposición de formato contenido, de aproximadamente 800 metros cuadrados. A medida que el proyecto avanzaba y se preparaban los ensayos generales, Colomer llegó a una conclusión clara: la idea funcionaba, pero debía crecer hasta alcanzar una dimensión mucho más ambiciosa.

El objetivo ya no era una exposición convencional, sino un proyecto de gran escala, con vocación internacional y capacidad para viajar por todo el mundo. Una decisión que conectaba directamente con su especialización en logística y montaje internacional, y que se combinaba con su perfil creativo. Tras el primer ensayo general realizado en 2023, que obtuvo una respuesta muy positiva, la dirección del proyecto quedó definitivamente marcada.

La libertad de crear mundos propios

Windows to Infinity es un proyecto concebido como una serie de “ventanas al infinito”. El universo se articula en diez mundos principales desarrollados desde cero, combinando narrativa, escenografía y creación artística. Desde su concepción, Windows to Infinity fue pensado como un sistema abierto, capaz de crecer, expandirse y dar lugar tanto a nuevas lecturas de los mundos existentes como al nacimiento de nuevos universos dentro del mismo relato.

Este planteamiento convierte al visitante en un viajero que se adentra en un universo sin final cerrado, en constante evolución. Como referencia de su escala, Colomer señala que solo la maqueta central del proyecto ocupa aproximadamente 140 metros cuadrados de superficie y alcanza los 4 metros de altura, convirtiéndose en una de las piezas más monumentales del conjunto.

Crear, imaginar y construir desde cero

A partir de ese momento, Colomer asumió un rol plenamente autoral. Escribió las historias, diseñó los personajes, ideó los mundos y supervisó directamente la creación de los dioramas monumentales que hoy forman el núcleo del proyecto. Durante cerca de dos años, gran parte de este trabajo fue desarrollado de manera prácticamente individual, sentando las bases conceptuales y artísticas del universo.

Con el crecimiento del proyecto, se incorporó progresivamente un equipo especializado que hoy trabaja de forma coordinada, ampliando y desarrollando esa visión inicial. A los dioramas físicos se sumaron experiencias de realidad virtual y realidad aumentada, ampliando la narrativa hacia formatos inmersivos como The Monumental Dimension y The Mutant Room, una sala de proyección en 360 grados concebida desde una mirada cinematográfica y sensorial.

Un universo en expansión constante

Hoy, Windows to Infinity se encuentra en una fase de consolidación y crecimiento. Lo que comenzó como una idea personal se ha transformado en un universo creativo en continua expansión, donde conviven arte, escenografía, narrativa, tecnología, música y efectos especiales.

Para entender Windows to Infinity es necesario conocer a su creador. Porque en el centro del proyecto no hay una marca ni una fórmula repetida, sino una trayectoria creativa construida a lo largo de toda una vida, una forma de trabajar sin esperar a nadie y una necesidad constante de inventar, experimentar y seguir abriendo nuevas ventanas hacia lo desconocido.