La vendimia en los vinos de la DO Bierzo cierra la campaña con un 3% menos de uva cosechada
La vendimia de 2026 en la Denominación de Origen Bierzo ha concluido con 10.364.298 kilos de uva controlados, aunque de ellos 9.839.340 kilos se destinaron a la elaboración de vinos amparados por la denominación. Esta última cifra supone un descenso muy reducido de apenas el 1,1% respecto a los 9,9 millones de la pasada campaña de 2025. Y eso teniendo en cuenta que en aquella ocasión se había producido un inmenso incremento de casi el 34% respecto a la cosecha anterior, además con una excelente calidad de la uva.
Eso significa que las cifras de una cosecha marcada por su adelanto temporal, debido al aumento de las temperaturas, se consolida en niveles muy alto de uva cosechada, a pesar de que el Consejo regulador remarca en su nota de prensa que la nueva cifra supone un 6,69% por debajo de la media de las cinco últimas cosechas.
La campaña se desarrolló, según hace balance el Consejo Regulador, entre el 5 de agosto y el 2 de octubre, aunque la mayor parte de la actividad se concentró entre la segunda quincena de agosto y la primera de septiembre. En ella participaron 950 viticultores y 70 bodegas, con una superficie inscrita de 2.338,08 hectáreas.
Variedades
Por variedades, la Mencía volvió a encabezar la producción tinta, con 5.372.490 kilos, mientras que la Godello alcanzó los 3.608.699 kilos. También se recogieron 598.716 kilos de Palomino y 169.943 de Doña Blanca.
El comportamiento de la campaña estuvo condicionado por un año agrícola lluvioso, con 1.087 litros por metro cuadrado entre agosto de 2025 y julio de 2026, de los que unos 960 se registraron entre octubre y marzo. La primavera, de temperaturas suaves, favoreció una brotación adelantada, mientras que el calor y la sequedad de junio, julio y agosto aceleraron la maduración. De hecho, la vendimia fue extraordinariamente temprana, casi tres semanas antes.
A pesar de estos cambios meteorológicos, el Consejo Regulador destaca, en su balance final, que la uva presentó un buen estado sanitario y unas condiciones de maduración adecuadas, dos factores relevantes para la elaboración de los vinos de esta cosecha.