La vuelta al cole reabre la polémica por los recortes en la escuela rural de León entre aulas unificadas y cierres
El inicio del curso escolar vuelve a llegar acompañado de protestas por la organización de la escuela rural en la provincia de León. Como ya ocurrió otros septiembres, la configuración de las aulas y colegios en función del número de alumnos ha provocado quejas de familias y sindicatos por agrupaciones de diferentes cursos, recorte de recursos y, en el caso de Santalla del Bierzo, el cierre de la escuela. La Junta de Castilla y León ha dado marcha atrás en algunas de las decisiones inicialmente previstas, pero mantiene otras que la comunidad educativa cuestiona.
Uno de los conflictos abiertos estaba en Vega de Espinareda, donde la Asociación de Madres y Padres (AMPA) del CEIP Piñera había convocado para este miércoles una concentración a las puertas del colegio. Las familias rechazaban la unificación de los grupos de primero y segundo de Educación Infantil y reclamaban que se mantuvieran los recursos necesarios para que ambos continuaran separados. Sin embargo, apenas unas horas después de anunciar la protesta y a dos días del comienzo de las clases, el AMPA ha comunicado que Educación ha dado marcha atrás y finalmente mantendrá separados los dos cursos.
La rectificación ha llevado a las familias a desconvocar la concentración. La decisión llega después de que hubieran trasladado sus reclamaciones a la Administración educativa sin obtener, según denunciaba este mismo lunes la asociación, una respuesta ni una reunión antes del comienzo de las clases. “Acabamos de recibir la comunicación de que finalmente se mantienen los cursos separados, por lo que ya no es necesaria la movilización que habíamos convocado”, ha anunciado el AMPA, que ha agradecido el apoyo recibido.
La situación ya había provocado protestas la pasada semana. En el Piñera hay cinco niños matriculados en uno de los cursos afectados y siete en el otro y las familias advertían, además, de la presencia de un alumno con necesidades especiales. La Dirección Provincial de Educación justificó inicialmente la reorganización en que el número de escolares no alcanzaba el mínimo necesario para conservar tres unidades de Infantil y planteó dejar la etapa organizada en dos aulas. Finalmente, los dos cursos afectados continuarán separados.
Cierra la escuela de Santalla
A este conflicto se suma ahora el de Santalla del Bierzo, cuya escuela, integrada en el CRA de Carucedo, no ha abierto este curso después de la supresión de una de las unidades. UGT ha denunciado este lunes que la medida evidencia la pérdida de aulas que está sufriendo el medio rural y las consecuencias que tiene tanto para los alumnos como para las plantillas docentes.
El sindicato contrapone esta decisión con la adoptada en otros centros en los que Educación sí ha rectificado. Es el caso del CEIP Las Alamedas de Dehesas, donde finalmente se ha dado marcha atrás en la clausura de un aula. Algo similar ocurrió la pasada semana en Noceda del Bierzo: las familias habían denunciado que los diez alumnos de entre 3 y 10 años iban a quedar agrupados en una única clase, mezclando hasta seis cursos diferentes, pero la Dirección Provincial terminó garantizando dos aulas mediante la ampliación de horarios del profesorado o la incorporación de otro docente. A estos casos se suma ahora el de Vega de Espinareda, donde la rectificación ha llegado este lunes, a dos días del comienzo de las clases y después de que las familias hubieran llegado a convocar una concentración.
En el CRA de Carucedo, en cambio, la supresión se mantiene y ha supuesto el cierre de Santalla. Las familias reclaman ahora que al menos se conserve a jornada completa un profesor de apoyo. Alegan que actualmente existen cuatro alumnos que necesitan atención educativa específica y otros cuatro pendientes de valoración, a lo que añaden la propia complejidad de trabajar con aulas multinivel distribuidas entre diferentes localidades.
UGT considera que el problema va más allá de estos casos concretos y sostiene que las ratios utilizadas para decidir la continuidad de las unidades no reflejan suficientemente la realidad de la escuela rural. El sindicato advierte de que aumenta el número de alumnos con necesidades educativas especiales y la complejidad de algunos grupos sin que crezcan en la misma medida los recursos humanos.
Entre los centros en los que detecta problemas cita, además del Piñera y el CRA de Carucedo, el CRA de Corullón, el CEIP Virgen de la Quinta Angustia de Cacabelos y los colegios Peñalba y Jesús Maestro de Ponferrada. También cuestiona el aumento de las medias jornadas y de puestos docentes con varios perfiles, la situación de los profesores itinerantes y la carga de trabajo que soportan los equipos directivos.
La polémica se produce además sin que la Junta haya facilitado todavía un balance detallado para la provincia de León sobre los cambios de unidades, aulas y recursos con los que comienza el curso 2026/2027. ILEÓN ha solicitado esta información en dos ocasiones a la Administración autonómica sin obtener hasta el momento los datos provincializados.
La primera petición se trasladó al portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, en la rueda de prensa posterior al primer consejo de Gobierno autonómico de septiembre, pero evitó contestar aludiendo a que al día siguiente la consejera de Educación comparecería con motivo del inicio del curso. Celebrada esa comparecencia sin un desglose específico para León, este medio volvió a solicitar los datos de la provincia. La respuesta fue emplazar a la futura comparecencia que ofrecerá esta semana el delegado territorial de la Junta, Eduardo Diego, cuando el curso escolar ya haya comenzado.