La Junta asegura que mantiene en los colegios de El Bierzo más aulas de las que exige la matrícula

La Junta de Castilla y León ha salido al paso de las protestas de varias comunidades educativas de la comarca del Bierzo por la reorganización de aulas del curso 2026-2027 con un argumento que busca presentar el ajuste como una mejora sobre la aplicación estricta de sus propios ratios: Educación asegura que mantiene en varios centros más unidades de las que corresponderían por número de alumnos. La explicación llega después de las movilizaciones y reclamaciones de las familias por la supresión o unificación de aulas en distintos colegios de la comarca.

La Dirección Provincial de Educación se ha reunido este viernes con las AMPAS, familias y equipos directivos del CRA de Carucedo y de los CEIP Jesús Maestro y Peñalba, de Ponferrada; Piñera, de Vega de Espinareda, y Valladares Rodríguez, de Toreno. La Junta sostiene que las decisiones responden a la matrícula real y a criterios comunes para toda la provincia, aunque afirma que en varios de estos centros ha optado por mantener una estructura superior a la que resultaría de aplicar de manera estricta las referencias de alumnos.

El problema es que ese planteamiento no evita que las familias pierdan aulas respecto al curso anterior. Es especialmente evidente en Piñera, donde el centro pasa de nueve a ocho unidades pese a que la referencia normativa para sus 85 alumnos —20 de Infantil y 65 de Primaria— sería de seis. La Junta presenta esas ocho unidades como una concesión respecto al mínimo que marcaría la matrícula, pero para la comunidad educativa el debate no es únicamente cuántas aulas permite mantener el baremo, sino qué organización necesitan 85 niños repartidos entre distintas edades y etapas.

Algo parecido ocurre en el Valladares Rodríguez de Toreno, donde los 72 alumnos matriculados —22 de Infantil y 50 de Primaria— sitúan al centro, según la propia Junta, en una referencia de cinco unidades. El colegio pasa, sin embargo, de nueve a ocho. La reducción afecta a Infantil, mientras los seis cursos de Primaria continúan diferenciados. La decisión ya ha provocado una movilización de las familias, que han comenzado una recogida de firmas para evitar el cierre del aula de Infantil.

El argumento de los ratios no zanja el conflicto

La explicación de Educación se apoya en que la normativa no establece que cada alumno con necesidades educativas especiales compute automáticamente como dos alumnos ni que la existencia de tres o más estudiantes con necesidades específicas obligue por sí sola a crear una segunda unidad. Es el argumento empleado para justificar la organización del primer curso de Primaria del CEIP Jesús Maestro de Ponferrada, donde hay 19 alumnos, cuatro de ellos ACNEE.

También en el CEIP Peñalba la Junta descarta que el número de alumnos obligue a mantener el desdoble. El grupo de cinco años tiene actualmente 16 escolares, tres de ellos ACNEE, frente a los 17 que se manejaban inicialmente como previsión. Al no haberse alcanzado finalmente esa cifra, Educación considera que la matrícula actual no determina por sí misma la necesidad de conservar dos aulas.

En el CRA de Carucedo, por su parte, la reorganización está relacionada con el cierre de la localidad de Santalla, que inicialmente contaba con cuatro alumnos. Dos causaron baja y otros dos continuaron escolarizados en otras localidades del propio CRA. La Junta cifra en 1,5 puestos docentes la reducción estructural derivada de esta situación, aunque asegura que los dos docentes afectados fueron recolocados en puestos a jornada completa y que posteriormente se incorporó el medio cupo que correspondía mantener.

La escuela rural, atrapada entre la matrícula y las necesidades del alumnado

La discusión revela una cuestión que va más allá del número de unidades que permiten las tablas de escolarización: cómo se organiza una escuela rural con pocos alumnos y edades muy diferentes. La propia Junta reconoce en su comunicado que las aulas multinivel y las particularidades de los centros rurales requieren una respuesta adaptada, pero sostiene que esta debe mantenerse dentro de un marco común para toda la provincia.

Las familias, en cambio, vienen reclamando precisamente que la escuela rural no sea tratada únicamente con criterios estadísticos. El inicio de curso ya estuvo acompañado de protestas por la eliminación de aulas y por el cierre de la escuela de Santalla del Bierzo, integrada en el CRA de Carucedo. En Toreno, además, las familias han mantenido la movilización para intentar impedir la eliminación de un aula de Infantil.

Educación asegura que seguirá revisando la evolución de la matrícula y las necesidades de los centros durante el curso y que mantendrá el diálogo con las comunidades educativas. Pero, al menos de momento, las reuniones no han cerrado el conflicto en los centros afectados: la Junta mantiene su reorganización y las familias continúan reclamando más recursos y aulas diferenciadas.