La Fiscalía solicita seis años de cárcel por agredir sexualmente a la hija de su pareja en Ponferrada

Agencia EFE

Fiscalía y acusación particular han solicitado una pena de cinco años y once meses de prisión para J.G.G., el hombre juzgado este lunes acusado de agredir sexualmente a la hija de su pareja, menor de edad, hasta en tres ocasiones en el domicilio que compartían en Ponferrada.

Tanto el fiscal como la acusación particular han insistido en la sala de vistas en que las pruebas son contundentes y los hechos han quedado probados, al tiempo que han recordado que la protección a una menor ha de sobreponerse a la presunción de inocencia del acusado, especialmente si, como en este caso, se demuestra que los hechos han dejado secuelas psicológicas a la víctima.En el juicio, que se ha celebrado este lunes en la Audiencia Provincial de León, se ha escuchado la declaración que la menor prestó en el momento de la denuncia por estos hechos, en la que la niña, de catorce años en ese momento, describió tres episodios de abusos diferentes.

La menor refirió que el hombre, pareja sentimental de su madre en aquel momento, la agredió sexualmente hasta en tres ocasiones en el domicilio familiar con besos en la boca y tocamientos en los pechos y en la zona genital.

La niña, nacida en 2007, tenía diez años en el momento del primer abuso, un beso con lengua que se repitió en otra ocasión, mientras que en un tercer episodio, ocurrido en 2020, la menor ha descrito que el hombre le tocó los pechos y trató de introducirle los dedos en la vagina.

La menor le contó lo sucedido primero a su madre, de quien ha asegurado que no la creyó, y después a una profesora, para tratar de recibir ayuda.

Denuncia del padre de la menor porque la madre no la creyó

Fue esa profesora la que le contó los hechos al padre de la menor, quién ha declarado en el juicio que tras tener conocimiento de los mismos interpuso la correspondiente denuncia y obtuvo la custodia de la niña.

En la sesión el acusado ha negado los hechos, ha dicho que siempre la trató como un padre, ha negado haberle realizado tocamientos y ha asegurado que los besos eran muestras de cariño.

El equipo psicosocial que atendió a la niña en el primer momento ha calificado de “creíble” el testimonio de la menor porque “aporta bastantes detalles y mantiene el relato” a lo largo de sus diferentes declaraciones desde que ocurrieron los hechos.

La forense, por su parte, ha ratificado el informe que elaboró en el momento de la denuncia y ha insistido en que, desde el punto de vista médico, la situación de la niña es compatible con los hechos denunciados.

La acusación particular ha destacado que lo importante en estos casos tiene que ser proteger a la menor, sobre todo cuando no hay ninguna prueba, por lo que ha solicitado que se prive de libertad al acusado y se le prohíba acercarse a la víctima.

Además la Fiscalía ha pedido una indemnización de 15.000 euros que acusación particular ha elevado a 18.000 ante las secuelas que, a juicio de ambas partes, han quedado demostradas.

La defensa ha pedido por su parte una sentencia absolutoria basándose en la presunción de inocencia porque lo escuchado en la sala, ha dicho, “no concreta cuándo ocurren los tres episodios, lo que causa indefensión al acusado”.

La madre no le dio importancia

La madre de la menor, quien ha acudido como testigo, ha asegurado que se enteró de los hechos por una confesión de la niña, pero ha afirmado que no le dio importancia porque pensó que se trataba de un juego y ha negado que la menor le describiera los hechos como abusos.

El Fiscal ha asegurado ante esta declaración que “sorprende que la madre de la pequeña no actuase inmediatamente ante estos hechos” y ha destacado que siguiera siendo pareja del acusado hasta hace cuatro meses.

La profesora, por su parte, ha relatado que la menor le dijo que no lo había contado antes por miedo y ha afirmado que, en una ocasión, incluso le pidió que la adoptara. El juicio ha quedado visto para sentencia.