Las instituciones leonesas muestran su respeto por los fallecidos y afectados en la riada en Ponferrada

Las principales instituciones de la provincia de León han acudido a Ponferrada este lunes 17 de agosto para participar en un minuto de silencio que homenajea a las dos mujeres que fallecieron el sábado en el municipio durante la riada de lodo y los arrastres de madera quemada en los incendios del año pasado. Los cuatro heridos, entre ellos dos bebés de unos meses, ya han sido dados de alta del Hospital del Bierzo.

El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego; el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Aláiz; el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel; el alcalde de Ponferrada, Marco Morala; así como varios miembros de la corporación municipal han participado este lunes en el minuto de silencio para recordar a las dos mujeres fallecidas tras la crecida del río a su paso por varios pueblos del municipio de Ponferrada. Cabe destacar que ningún miembro de primera fila del Gobierno autonómico se ha desplazado desde lo sucedido a los lugares afectados.

Las fuertes lluvias del fin de semana provocaron arrastres de la madera quemada durante los incendios del verano de 2025 que, llegados al río, provocaron durante el sábado 15 de agosto una crecida y una serie de desprendimientos en el cauce, hasta inundar de lodo las localidades de Manzanedo de Valdueza y Bouzas. El suceso se saldó con la muerte de dos mujeres de unos 60 años y varios heridos, entre ellos dos bebés.

El Ayuntamiento de Ponferrada decretó tres días de luto oficial tras la tragedia, convocando para el mediodía de este lunes un minuto de silencio en el que han participado las principales instituciones de la provincia de León, también para mostrar su apoyo a las localidades afectadas.

Por ahora, los accesos a Carracedo de Compludo, Peñalba de Santiago y Manzanedo de Valdueza permanecen cerrados tras la tormenta mortal. El Ayuntamiento restringe además el acceso a Manzanedo y Bouzas, activa una contratación de emergencia para su limpieza y pide ayuda a la Junta. Esta tarde se celebrarán los sepelios de las dos víctimas mortales.

Todavía se trabaja en la recuperación de las localidades afectadas

Numerosos operarios continúan trabajando para recuperar la normalidad en las localidades afectadas por la riada, especialmente en materia de carreteras, muy dañadas por el corrimiento de tierras.

En Bouzas, la limpieza se encuentra ya “muy avanzada”, según explicó el alcalde de Ponferrada, mientras que en Manzanedo de Valdueza los trabajos avanzan a un ritmo más lento debido a la mayor acumulación de escombros y materiales arrastrados por el agua.

El Ayuntamiento ha adoptado varias medidas cautelares y ha recurrido incluso a la contratación de urgencia de una empresa para acelerar los trabajos de desescombro.

Además, continúa restringido el acceso a Manzanedo y Bouzas, salvo para los servicios de emergencia, los vecinos y los trabajadores que necesitan desplazarse hasta estos núcleos para participar en las tareas de recuperación.

Morala ha evitado establecer una relación directa entre la riada y los incendios que han afectado a parte de la montaña en los últimos años, por lo que ha apelado a los informes técnicos sobre el origen y la magnitud del episodio de lluvias y sus efectos.

El presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, también presente en el minuto de silencio, ha explicado que los servicios provinciales trabajan en la limpieza del acceso a Peñalba por la carretera del Alto de la Cruz y que también continúa la intervención en Carracedo de Compludo.

En este último punto, Morala ha señalado que existen tramos en los que la carretera “literalmente ha desaparecido”.

Courel ha defendido la necesidad de mantener una actuación coordinada entre las distintas administraciones y ha garantizado que la reapertura de los accesos se hará cuando existan condiciones de seguridad.

En Peñalba, una de las barreras instaladas para proteger la carretera frente a los desprendimientos no pudo contener todo el material que cayó sobre la vía, aunque otras dos estructuras sí funcionaron y evitaron consecuencias mayores.

Los técnicos de la Diputación y de la empresa encargada de las obras, Tragsa, están evaluando los daños, incluso mediante un vuelo con dron.

Por el momento no se ha establecido una fecha para la reapertura de la carretera y serán los técnicos quienes determinen cuándo pueden comenzar las actuaciones y cuándo será posible recuperar el tráfico con todas las garantías.

A los daños en las carreteras se suma el cierre temporal de la Herrería de Compludo, decretado por el Ayuntamiento de Ponferrada hasta el viernes debido a la acumulación de materiales arrastrados por el agua.