La Junta articula una solución temporal para evitar problemas de suministro de agua del Oza a Ponferrada
Una entrada provisional a la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Ponferrada permitirá canalizar agua desde el arroyo de Montes hasta San Clemente, con el objetivo de garantizar el suministro a la ciudad, comprometido por un desprendimiento el pasado noviembre.
Así lo recoge el protocolo de colaboración que han firmado este sábado el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y el Ayuntamiento de Ponferrada.
La Junta de Castilla y León asumirá íntegramente la financiación, con una aportación de 314.855,33 euros, una inversión que el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, enmarcó en la atención a las “necesidades reales de los ponferradinos” frente a otras políticas.
Morala destacó la rapidez con la que se ha articulado la actuación y subrayó que la ayuda autonómica cubre la totalidad del coste de la obra.
Una vez rubricado el acuerdo, será el Ayuntamiento el encargado de redactar el proyecto, tras lo cual se determinará si la ejecución corresponde a Somacyl o si se opta por otra fórmula técnica, quedando pendientes únicamente los trámites administrativos necesarios para iniciar los trabajos, explicó Suárez-Quiñones.
Morala defendió la firma del protocolo como una actuación imprescindible y criticó la falta de implicación de PSOE y UPL, a los que acusó de haber “dejado de lado” al municipio desde la Diputación, donde forman gobierno.
Según explicó, esta solución permite evitar parcialmente los problemas registrados en el suministro de agua potable tras los derrumbes en Peñalba, que llegaron a provocar contaminación del agua y afectaron a todo el término municipal, abastecido en gran parte por el río Oza.
El alcalde también denunció los continuos desprendimientos en el monte de Peñalba, una situación que calificó de “intolerable”, y destacó el respaldo del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, por haber contribuido a resolver el problema “sin excusas ni demoras”.
Por su parte, Suárez-Quiñones recordó que el Oza aporta 3,4 millones de metros cúbicos al sistema de abastecimiento de Ponferrada, a los que se suman los 2,30 millones de metros cúbicos procedentes del pantano de Bárcena.
El consejero explicó que el derrumbe sobre la carretera de acceso a Peñalba comprometió el suministro de agua a cerca de 25.000 vecinos, lo que obligó a realizar cortes del servicio.
“No se podía mantener a Ponferrada en esa situación de incertidumbre”, afirmó el consejero, quien justificó en esa urgencia la decisión de impulsar una solución temporal inmediata, sin descartar la necesidad de plantear en el futuro una alternativa definitiva.
La actuación contempla la construcción de un azud de 3,40 por 1,20 metros en el arroyo de Montes y la canalización de 1.100 metros hasta la ETAP, incorporando al sistema un caudal de alta calidad. Suárez-Quiñones destacó el trabajo técnico desarrollado por el Ayuntamiento para definir esta propuesta.
El consejero destacó el compromiso de la Junta en gestión del agua, ya que tras los incendios se han destinado 3,5 millones de euros a obras de emergencia, con 22 actuaciones en la comarca.
Asimismo, señaló que la Administración autonómica destina 57 millones en depuración en la provincia, además de más de 11 millones para depuradoras de pequeños municipios.