La Junta autoriza ampliar más de un 50% la producción de palas eólicas de LM Wind Power en Ponferrada

La Junta de Castilla y León ha autorizado una modificación ambiental importante para la planta de LM Wind Power en Ponferrada, dedicada a la fabricación de palas para aerogeneradores, con una ampliación que permitirá incrementar en más de un 50% su capacidad actual de producción anual. La resolución, publicada este miércoles 13 de mayo en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), fija una capacidad total autorizada de 18.473.897 kilos de palas al año para las instalaciones ubicadas en el polígono industrial de La Llanada, en Santo Tomás de las Ollas.

La factoría berciana, uno de los principales referentes industriales vinculados al sector eólico en la comarca, continuará funcionando en régimen ininterrumpido durante las 24 horas del día. La nueva autorización ambiental ampliada revisa y adapta las condiciones de explotación de la planta, incluyendo aspectos relacionados con emisiones, consumo energético, residuos y control acústico.

Entre las novedades destacadas por la resolución figura la eliminación del uso de acetona como producto de limpieza de maquinaria, sustituida por otros agentes “sin pictogramas de peligro”, según recoge el expediente administrativo. La empresa asegura además disponer de una normativa interna que prohíbe el uso de sustancias cancerígenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción dentro de sus procesos productivos.

La actividad industrial mantiene, no obstante, un elevado consumo de recursos. La documentación aprobada refleja una demanda anual superior a los 10 millones de kilovatios hora de electricidad, más de 7 millones de kilovatios hora de gasóleo y un consumo de 11.429 metros cúbicos de agua al año. El expediente aclara que el agua no se emplea directamente en la fabricación de las palas, sino principalmente para usos sanitarios y tareas de limpieza.

“Irrelevantes” emisiones acústicas

En materia ambiental, la Junta considera “irrelevantes” las emisiones acústicas al exterior debido al aislamiento de los edificios y a la ubicación de la planta dentro de una zona industrial clasificada como “área ruidosa”. Aun así, la autorización obliga a cumplir límites máximos de 65 decibelios durante el día y 55 por la noche.

La resolución también recoge la importante generación de residuos derivados del proceso de fabricación, especialmente restos de fibra de vidrio y materiales plásticos procedentes de las operaciones de moldeo y desmoldeo. La estimación anual ronda las 4.000 toneladas.

El procedimiento de información pública de esta modificación sustancial se abrió en agosto de 2024 y, según consta en el expediente, no recibió alegaciones por parte de particulares ni colectivos. La autorización ambiental concede ahora un plazo máximo de cinco años para la puesta en marcha definitiva de la actividad conforme a las nuevas condiciones aprobadas.