El PSOE acusa al alcalde de Ponferrada de frenar el pago de deuda y “agravar” la situación financiera del Ayuntamiento
El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Ponferrada, Olegario Ramón, ha acusado al equipo de gobierno de Marco Morala de pretender frenar el pago de deuda con el objetivo de obtener liquidez a corto plazo, una decisión que, a su juicio, “agrava la situación financiera” del Consistorio y compromete su estabilidad futura.
Ramón, en rueda de prensa, aseguró que la liquidación del cuarto trimestre de 2025 confirma las advertencias que el PSOE viene realizando desde el inicio del mandato y que, según afirmó, no han sido atendidas.
A su entender, el actual Ejecutivo municipal acumula incumplimientos tanto del acuerdo de gobierno como del pacto alcanzado con los socialistas para aprobar los presupuestos de 2024.
En su intervención, el portavoz socialista criticó además decisiones como la “venta de suelo a la carta” y cuestionó la gestión patrimonial del equipo de Morala. “Es el PP de siempre”, afirmó, al tiempo que advirtió de que la herencia económica que dejará este mandato será “muy complicada”.
Ramón auguró también que el Ayuntamiento deberá asumir una deuda superior a los 10 millones de euros derivada de los contratos de agua y basura, lo que calificó como “una patada hacia adelante” de la que “alguien tendrá que hacerse responsable”.
Por su parte, la concejala socialista Mabel Fernández denunció el incumplimiento reiterado de los principios de sostenibilidad financiera y de la regla de gasto, una situación que, según sostuvo, se arrastra desde el inicio del actual mandato.
Fernández recordó que la sostenibilidad financiera implica la capacidad del Ayuntamiento para afrontar sus deudas a corto plazo con recursos propios y aseguró que el equipo de gobierno ha gastado por encima de los ingresos “desde el primer momento”.
Según explicó, los servicios económicos municipales ya advirtieron de esta situación al liquidar el presupuesto de 2023, con un informe que reflejaba un incremento del gasto de cuatro millones de euros y situaba al Consistorio en un déficit superior a los 2,6 millones.
Ante ello, se elaboró un Plan Económico Financiero que obligaba a contener el gasto, reducir contratos menores y reforzar los mecanismos de control y transparencia para recuperar la salud económica que, según recordó, el Consejo de Cuentas había reconocido en 2023 tras la reducción de deuda.
Sin embargo, Fernández sostiene que las advertencias no han sido atendidas y acusó al alcalde de presidir “un gobierno de despilfarro improductivo”. De hecho, aseguró que tras apenas un año de mandato fue necesario aprobar un nuevo plan de ajuste.