Las riadas cortan tres carreteras y dejan incomunicados varios pueblos de Ponferrada tras arrastrar los restos de los incendios

Las consecuencias de la fortísima tormenta que este sábado golpeó varios pueblos del municipio de Ponferrada continúan este domingo. Tres carreteras permanecen cortadas al tráfico por los daños ocasionados por las riadas y los arrastres de los incendios del verano pasado: la de Carracedo de Compludo, la de Peñalba de Santiago y el acceso a Manzanedo de Valdueza, según la última y brevísima información facilitada por el Ayuntamiento ponferradino. Los cortes mantienen incomunicados por carretera a varios núcleos mientras los servicios municipales trabajan para recuperar los accesos.

La tromba de agua tuvo consecuencias especialmente trágicas en Manzanedo de Valdueza, donde dos mujeres de unos 60 años murieron después de que el agua y los materiales que arrastraba irrumpieran en el pueblo. Dos menores, un bebé de tres meses y un niño de cuatro años, resultaron heridos y tuvieron que ser trasladados al hospital, mientras que cuatro personas adultas necesitaron también asistencia sanitaria. Un octogenario que llegó a figurar como desaparecido fue finalmente localizado ileso.

Pero el episodio no quedó circunscrito a Manzanedo. Las fuertes precipitaciones provocaron riadas y arrastres en todo el valle del Oza. El agua bajó cargada de ceniza, tierra, piedras y madera quemada procedentes de los montes arrasados por los terribles incendios forestales del verano de 2025, agravando los daños en caminos y carreteras. La tormenta golpeó así un territorio que todavía arrastra las consecuencias de aquellos fuegos.

El Ayuntamiento de Ponferrada decreta tres días de luto oficial y convoca un minuto de silencio el lunes a las 12 horas en la Plaza del Ayuntamiento.

Tres carreteras cortadas

El Ayuntamiento de Ponferrada ha confirmado este domingo que permanecen cerradas la carretera de Carracedo de Compludo, la carretera de Peñalba de Santiago y el acceso a Manzanedo de Valdueza. La Policía Municipal se encuentra regulando los accesos, mientras que la Brigada de Obras trabaja sobre el terreno para intentar solucionar las incidencias y recuperar las comunicaciones cuanto antes.

La situación resulta especialmente complicada en Carracedo de Compludo, cuyo acceso quedó completamente inutilizado por los arrastres. También la carretera que conduce a Peñalba de Santiago, una vía que históricamente ha sufrido problemas por desprendimientos después del grave incendio de 2017, presenta importantes daños tras la tormenta y los incendios del verano pasado. A ellos se suma el acceso a Manzanedo, epicentro de la tragedia de este sábado.

Las precipitaciones afectaron igualmente a Bouzas, donde otra tromba de agua provocó importantes arrastres y llegó a desplazar varios vehículos. La magnitud del episodio quedó reflejada en las imágenes de agua, lodo y materiales acumulados en las calles y accesos de los pueblos afectados.

El fuego de 2025 vuelve con las lluvias

Las riadas ponen de nuevo sobre la mesa las consecuencias que permanecen en el territorio después de los grandes incendios. La pérdida de vegetación y la presencia sobre las laderas de tierra, cenizas y restos calcinados favorecen los arrastres cuando se producen precipitaciones de gran intensidad, un riesgo especialmente delicado en zonas de fuerte pendiente como las afectadas este fin de semana.

En este caso, los arrastres de materiales procedentes de los montes quemados el pasado verano se sumaron al enorme volumen de agua caída durante la tormenta. Un año después de los incendios que castigaron con especial dureza El Bierzo, sus consecuencias vuelven así a hacerse visibles, esta vez empujadas montaña abajo por las lluvias.

La tormenta se produjo además en una jornada en la que toda la provincia de León se encontraba bajo avisos meteorológicos. La cordillera cantábrica y la Meseta leonesa tenían activado el aviso naranja por fuertes precipitaciones, mientras que El Bierzo se encontraba en aviso amarillo, un nivel inferior de peligrosidad prevista pese a que finalmente fue en esta comarca donde se produjo el episodio con consecuencias más graves.

El Ayuntamiento de Ponferrada recomienda este domingo extremar las precauciones, evitar desplazamientos innecesarios por las zonas afectadas y respetar las indicaciones de los agentes mientras continúan los trabajos para recuperar las tres carreteras y evaluar el alcance de los daños.

Estado de la carretera de Carracedo de Compludo en imágenes

Está prevista una convocatoria de medios a la una en Manzanedo de Valdueza, para dar la última hora de lo sucedido.

Manzanedo amanece de luto y cubierto de barro y piedras

Manzanedo de Valdueza ha amanecido este domingo de luto por la muerte de dos de sus vecinas, de unos 60 años, y con sus habitantes tratando de recuperar unas calles cubiertas de barro, piedras, ramas y otros materiales arrastrados por la riada. Los vecinos trabajan desde primera hora con palas y cepillos para despejar los accesos a las viviendas y comprobar el alcance de unos daños que describen como nunca vistos en la localidad.

Las dos mujeres se encontraban en Manzanedo con motivo de las fiestas de verano y estaban junto a otras cuatro personas en una bodega cuando la corriente irrumpió en el inmueble. “Era imparable, no podíamos hacer nada”, relatan a EFE los vecinos, todavía conmocionados por una tromba de agua que en apenas unos minutos transformó por completo el pueblo. La tragedia dejó además heridos a dos menores y otras personas que se encontraban en el lugar.

“El año pasado fue el fuego, ahora esto”

Entre los habitantes de Manzanedo se repite este domingo la relación entre lo sucedido y la situación en la que quedaron los montes después de los incendios forestales. “El año pasado tuvimos que defendernos del fuego y ahora esto”, lamenta uno de los vecinos a EFE. Las laderas han perdido parte de la vegetación que contribuía a sujetar el terreno y la intensa precipitación encontró un suelo especialmente vulnerable a los arrastres.

También el presidente del Consejo Comarcal de El Bierzo, Olegario Ramón, que se ha desplazado hasta los pueblos afectados, ha reconocido que existe una “gran preocupación” y ha vinculado en parte lo ocurrido con el estado de los terrenos afectados por los graves incendios del pasado año y la pérdida de vegetación que sujetaba la tierra. Los daños se extienden a otros puntos como San Clemente y Bouzas, mientras que en Molinaseca el río Meruelo volvió a bajar cargado de palos, barro y otros materiales y puso en alerta la zona de baño ante el riesgo de desbordamiento.

Estado en el que ha amanecido la playa fluvial de Molina, tras la riada y los arrastres

Tres días de luto oficial y minuto de silencio el lunes

El Ayuntamiento de Ponferrada ha decretado tres días de luto oficial por la tragedia de Manzanedo de Valdueza, desde las 00.00 horas de este domingo 16 de agosto hasta las 24.00 horas del martes 18, “en recuerdo y homenaje a las dos víctimas, heridos y vecinos” de Manzanedo y Bouzas. Durante este periodo quedan además suspendidos todos los actos lúdicos y festivos promovidos por el Ayuntamiento.

El alcalde, Marco Morala, ha trasladado en nombre del municipio sus condolencias a las familias de las dos mujeres fallecidas y ha deseado la pronta recuperación de los heridos. En el decreto, el regidor pone además a disposición de los vecinos de Manzanedo y Bouzas “todos los medios públicos” municipales para reparar los daños sufridos en bienes e infraestructuras y agradece el trabajo desarrollado por los servicios de emergencias, Policía Municipal, Policía Nacional, bomberos y servicios sanitarios.

El Consistorio ha convocado además un minuto de silencio para este lunes 17 de agosto, a las 12.00 horas, en la plaza del Ayuntamiento de Ponferrada, al que llama a sumarse tanto a los representantes públicos como a la ciudadanía. Media hora antes, a las 11.30 horas, se celebrará una Junta de Portavoces extraordinaria para redactar y, en su caso, aprobar una declaración institucional de condolencia y apoyo a las familias, amigos y vecinos de Manzanedo y Bouzas.

Mañueco expresa su “profundo dolor” por las víctimas

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha expresado su “profundo dolor” por la muerte de las dos mujeres. “Día de profundo dolor en Manzanedo de Valdueza. Mi más sentido pésame y todo mi cariño a las familias y seres queridos”, ha trasladado a través de las redes sociales. “No hay palabras para una tragedia así. Todo nuestro afecto y cercanía”, ha añadido Mañueco.

Un precedente al inicio del verano: la riada que bajó desde Faro por el Cúa

Lo ocurrido ahora en los pueblos de Ponferrada no es el primer episodio de estas características que vive El Bierzo este verano. A mediados del mes de junio, una fuerte tormenta descargó monte arriba de Faro, en el valle de Fornela, precisamente sobre terrenos arrasados por los incendios de 2025. La enorme cantidad de agua caída en pocos minutos arrastró ceniza, barro, piedras, ramas y grandes troncos quemados, que fueron a parar a los cauces y generaron una violenta riada.

La fuerza del agua llegó a arrancar parte de un puente, socavar la carretera LE-4212 y dejar incomunicado durante varios días el valle de Fornela. Pero los efectos continuaron aguas abajo: en Bárcena de la Abadía, en Fabero, la corriente arrancó las pesadas compuertas de la playa fluvial, mientras que en Vega de Espinareda el Ayuntamiento pudo retirar una de las suyas después de recibir el aviso desde Fornela. El agua, cargada de lodo y restos quemados, siguió después su recorrido por el Cúa hacia Cacabelos.

Aquel episodio ya puso de manifiesto el riesgo que las tormentas intensas suponen sobre los montes afectados por los grandes incendios de 2025. El alcalde de Vega de Espinareda, Javier Salgado, advertía entonces de que el terreno no se había estabilizado y temía que el problema se repitiera con nuevas tormentas. Apenas unas semanas después, las riadas y los arrastres han vuelto a producirse, esta vez en el municipio de Ponferrada y con consecuencias trágicas.