Agentes ambientales de El Bierzo, Laciana y La Cabrera amenazan con dejar las guardias

EFE

Los agentes medioambientales de El Bierzo, Laciana y La Cabrera -cerca de una treintena- han advertido a la Junta de Castilla y León que dejarán de realizar guardias a partir del próximo 12 de octubre si no se alcanza antes un acuerdo para reformar el actual sistema de turnos, que califican de “inoperativo, ineficaz e insuficiente”.

Los promotores de la protesta han asegurado, en rueda de prensa, que la iniciativa ya cuenta con el respaldo de compañeros de otras zonas de la provincia de León y aspira a extenderse al conjunto de Castilla y León. Los agentes cifran en unos 32 los efectivos en El Bierzo, alrededor de 150 en la provincia de León y cerca de 800 en Castilla y León, y han asegurado que más del 90% de los agentes bercianos que pueden realizar guardias respalda la protesta.

Durante una comparecencia ante la Delegación Territorial de la Junta en Ponferrada, han denunciado que las carencias evidenciadas durante los grandes incendios de 2022 continúan sin resolverse.“Parece que la Junta no ha aprendido nada”, ha afirmado el agente de La Cabrera Iñaki López Cantón, quien ha recordado que durante la tormenta eléctrica del pasado junio varios incendios simultáneos obligaron a algunos profesionales a encadenar jornadas de 20 y 24 horas, mientras otros renunciaban a descansos y vacaciones para cubrir relevos. “Así está funcionando la Junta ante estas emergencias y esto no puede continuar”, ha señalado López, quien ha recordado que los agentes diseñan la primera estrategia de extinción y dirigen al personal desplegado en los incendios.

La principal reivindicación es implantar un calendario anual de guardias, con los turnos conocidos con antelación, además de aumentar los efectivos. Según denuncian, en algunas jornadas un solo agente puede cubrir varias comarcas o incluso todo El Bierzo.

Máxima responsabilidad en la extinción

El agente de Villafranca del Bierzo Jesús Martínez Pintor ha recordado que el 90% de los incendios de Castilla y León son dirigidos por agentes medioambientales, que coordinan equipos de entre 20 y 40 personas y asumen la responsabilidad sobre su seguridad. “Primamos la seguridad y que el fuego no entre en los pueblos antes que apagar el incendio”, ha afirmado.

El colectivo mantendrá las guardias durante el resto de la campaña, pero ha fijado el 12 de octubre como fecha límite si no hay avances en la negociación. Reclaman también más inversión en prevención, medios humanos y una planificación estable que no dependa de la disponibilidad voluntaria de los profesionales: “No se puede apoyar la administración en ese trabajo voluntario. Nos hemos cansado”, han señalado.