Devolver la memoria a Santibáñez de Montes, el pueblo minero que quedó vacío hace más de medio siglo
Santibáñez de Montes volvió a tener actividad este domingo, aunque durante unas horas y con un objetivo muy especial: recuperar las huellas de un pueblo minero que quedó abandonado a finales de la década de los 60 del pasado siglo. Cuarenta socios de la asociación Promonumenta participaron en una nueva facendera por el patrimonio, acompañados por vecinos de Torre del Bierzo, Santa Marina de Torre, Montealegre y Brañuelas, además de algunas personas vinculadas al propio Santibáñez de Montes.
La jornada comenzó en León, desde donde los participantes se desplazaron en autobús hasta Montealegre. Allí, cuatro todoterrenos cedidos por voluntarios de la zona permitieron completar el recorrido hasta Santibáñez de Montes y transportar las herramientas y aperos necesarios para los trabajos de recuperación.
Una vez en el antiguo pueblo, los voluntarios se repartieron en varios equipos. Uno de ellos centró su trabajo en el entorno de la iglesia y el cementerio, cubiertos por una abundante vegetación que dificultaba incluso reconocer algunos de sus elementos. Otro grupo actuó en los antiguos molinos hidráulicos situados en las afueras, mientras que el resto se ocupó de despejar las principales calles del núcleo.
La retirada de la vegetación permitió recuperar parcialmente la estructura del antiguo pueblo y volver a identificar espacios y recorridos que el abandono había ido ocultando. La actuación no pretende reconstruir Santibáñez de Montes, sino evitar que el paso del tiempo y la vegetación terminen por borrar las evidencias materiales de la vida que tuvo este enclave minero.
Tras finalizar los trabajos de la mañana, los participantes regresaron a Montealegre, donde el Ayuntamiento de Torre del Bierzo ofreció una comida como muestra de agradecimiento por la labor voluntaria desarrollada por Promonumenta.
La jornada cntinuaría continuó por la tarde con una visita cultural a San Facundo. Allí, los integrantes de la asociación pudieron conocer el pueblo, su entorno y su iglesia acompañados por el alcalde pedáneo, completando así una jornada dedicada tanto al trabajo directo sobre el patrimonio como al conocimiento de otros enclaves de la zona.