La Junta aprueba casi 600.000 euros para pagar la reapertura tras el desprendimiento en la Ponferrada-Villablino
El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado este jueves el gasto derivado de las obras de emergencia que ya fueron ejecutadas en la carretera CL-631, que une Ponferrada y Villablino, tras el desprendimiento que obligó a cortar completamente la vía a comienzos de este año en el término municipal de Páramo del Sil.
La actuación, ya finalizada, ha supuesto una inversión de 593.067 euros y fue declarada de emergencia mediante una orden de la Consejería de Movilidad y Transformación Digital firmada el 3 de febrero de 2026. Los trabajos han tenido un plazo de ejecución de diez semanas.
El desprendimiento se produjo el 4 de enero de 2026 en el entorno del punto kilométrico 31+500 de la CL-631, cuando un argayo de tierra y roca procedente del talud bloqueó completamente la calzada y obligó al corte total de la carretera, una de las principales conexiones entre las comarcas de El Bierzo y Laciana. El incidente no provocó daños personales, pero comprometió la seguridad de la circulación, un episodio que se repite varios años y en diferentes puntos de su recorrido.
Tras el suceso, la Junta activó una intervención urgente para retirar el material desprendido y estabilizar el talud, en unas condiciones técnicas complejas debido a la inestabilidad del terreno. Los trabajos se centraron en el saneo del talud rocoso, la retirada de material inestable y la ejecución de medidas de estabilización para evitar nuevos desprendimientos y garantizar la seguridad vial.
Las actuaciones permitieron reabrir al tráfico los dos carriles de la CL-631 el pasado 13 de febrero, una vez restablecidas las condiciones de seguridad en la infraestructura.
Según explicó entonces la administración autonómica, la intervención incluyó labores de limpieza, aseguramiento y reposición de la carretera, y tras la reapertura se prevé continuar con trabajos de consolidación del talud mediante instalación de malla metálica y bulones, actuaciones que podrán realizarse de forma compatible con la circulación. Además, se están desarrollando análisis técnicos sobre la estabilidad del terreno en distintos puntos de este tramo de la carretera para prevenir futuros desprendimientos en una vía especialmente sensible a este tipo de episodios geológicos.