Nace el proyecto iNaturalist para consolidar la ciencia ciudadana y la defensa del territorio en el Alto Sil
Las II Jornadas para Descubrir la Biodiversidad. Inventariando la biodiversidad en comunidad, celebradas en Páramo del Sil, han concluido con un balance positivo tanto por la elevada participación como por los resultados obtenidos en el ámbito de la ciencia ciudadana, según destacan sus organizadores.
Las jornadas reunieron a personas de perfiles muy diversos: vecinas y vecinos del municipio, especialistas en distintas disciplinas, equipos de investigación, personas aficionadas a la naturaleza, integrantes de asociaciones ambientales y personas llegadas desde distintos puntos del territorio con el objetivo común de conocer, documentar y poner en valor el patrimonio natural del Alto Sil.
El Ayuntamiento de Páramo del Sil, organizador de la iniciativa en colaboración con la Universidad de León, la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, Acbosque, SEBICOP, Bierzo Aire Limpio y el Colectivo Desmán Telado, reafirma así su compromiso con la conservación del patrimonio natural al situarlo como uno de los ejes estratégicos para el presente y el futuro del municipio.
Las jornadas contaron con un equipo docente de reconocido prestigio, integrado, entre otras personas, por Carmen Acedo, presidenta de SEBICOP, Ana F. Salegui, Benito Fuertes, Estrella Alfaro y representantes del Colectivo Desmán Telado, quienes abordaron aspectos relacionados con la conservación de la flora, el seguimiento de fauna y el uso de herramientas de ciencia ciudadana, haciendo especial hincapié en el uso de la plataforma iNaturalist.
Las elevadas temperaturas registradas durante las jornadas obligaron a adaptar parte de la programación y limitar la duración de algunas actividades de campo. Aun así, pudieron desarrollarse diversas salidas por distintos hábitats del municipio y actividades de observación y muestreo que permitieron recopilar una valiosa información sobre la biodiversidad local.
Uno de los principales resultados de esta segunda edición ha sido el importante volumen de observaciones y fotografías aportadas por las personas participantes. Todo este material constituye el punto de partida de un inventario colaborativo de la biodiversidad del Alto Sil, basado en herramientas de ciencia ciudadana, que permitirá generar información de utilidad tanto para el conocimiento científico como para la conservación y gestión del territorio.
Las observaciones realizadas durante las jornadas constatan lo que los organizadores consideran como una extraordinaria riqueza ecológica del municipio, donde conviven especies emblemáticas y amenazadas como el oso pardo, el urogallo cantábrico, el desmán ibérico o numerosas especies de quirópteros, junto a una flora de elevado interés botánico y comunidades de líquenes indicadoras de una excelente calidad ambiental.
Precisamente, una de las principales conclusiones extraídas tras la celebración de las jornadas fue la necesidad de reforzar la protección jurídica de este territorio. Las personas especialistas, las entidades participantes y la organización coincidieron en señalar que la conservación de un espacio de estas características requiere avanzar hacia medidas de protección acordes con sus valores naturales, situando como una de las propuestas prioritarias la ampliación de la Red Natura 2000 o, en su caso, la adopción de otras figuras de protección equivalentes que garanticen la preservación efectiva de este enclave excepcional de la cordillera Cantábrica.
Con esa doble vocación, la de seguir generando conocimiento científico y contribuir a la conservación efectiva del territorio, nace el proyecto Alto Sil en iNaturalist, una iniciativa de largo recorrido que pretende consolidar estas jornadas como una cita anual, incrementar progresivamente el inventario colaborativo de la biodiversidad y generar evidencias científicas que contribuyan a fundamentar la necesidad de dotar al Alto Sil del máximo nivel de protección ambiental.
El éxito de esta segunda edición demuestra que la colaboración entre administraciones, comunidad científica, asociaciones ambientales y ciudadanía constituye una herramienta eficaz para conocer mejor el territorio y fortalecer su conservación. La organización ya trabaja en futuras ediciones con el propósito de ampliar la participación, incorporar nuevos estudios y continuar construyendo un proyecto colectivo que contribuya a situar al Alto Sil entre los espacios naturales mejor conocidos y mejor protegidos de la cordillera Cantábrica.