Las ondas de la radio escolar de Toral de los Vados cruzan fronteras para alzar la voz frente a los incendios forestales

Alumnos del Colegio de Educación Infantil y Primaria Toral de los Vados, en las instalaciones de la radio escolar Menudo Toral.

César Fernández

A los niños del CEIP (Colegio de Educación Infantil y Primaria) Toral de los Vados no les hizo falta encender la televisión para ver en el verano de 2025 el drama ocasionado por la oleada de incendios forestales. Les bastaba con abrir la ventana de sus casas. “Hemos visto el humo, el monte quemado o a la gente del pueblo preocupada”, dice Martín, alumno de cuarto de Primaria. Ellos crecen en pleno Bierzo Bajo, al pie de las montañas y a tiro de piedra de Las Médulas; un paraíso natural que quedó chamuscado con la hoya berciana inundada de pavesas, las cumbres pasto de las llamas y el fuego entrando en el paraje Patrimonio de la Humanidad. La crisis fue el combustible que alimentó un nuevo hito de la premiada radio escolar de Toral a través de un pódcast con varios valores añadidos como el de poner el foco en las consecuencias en los animales, protagonistas de un cuento viajero que rompió fronteras al implicar a una decena de centros educativos de León, Salamanca, Lugo y Cáceres.

Los sonidos del cambio del dial y las señales horarias, dos iconos del medio radiofónico, dan la bienvenida al pódcast para poner en situación. “¡Radio, haz tu magia!”, invoca la primera voz infantil de Lume, huye, el cuento viajero que narra la historia de un pequeño corzo que encuentra la complicidad de otros animales del bosque asediados por un incendio forestal, adaptado también al formato audiovisual con la ayuda de la inteligencia artificial y colgado al dominio público de YouTube (un extraordinario trabajo disponible al final de estas líneas). La palabra la toma a continuación al maestro de Música y coordinador de la radio escolar Menudo Toral del Colegio Toral de los Vados, Adrián Barba Morán, para poner en antecedentes de un proyecto que “ha nacido del alma de muchísimos niños y niñas”. “Ellos decidieron que, ante las cenizas del fuego, el silencio no era una opción”, añade. “Queremos que cada minuto de este audio sea una semilla”, remacha antes de dar el testigo en la narración a los alumnos.

La semilla de Menudo Toral la plantó otra maestra, Esther González, ante otra crisis. Fue cuando la pandemia del coronavirus obligó confinar a la población. Entonces, con las aulas cerradas, lanzó una iniciativa a través de audios de whatsapp para mantener conectada a la comunidad educativa. La idea se transformó luego en radio escolar, articulada gracias al proyecto Sintoniza del CFIE (Centro de Formación del Profesorado e Innovación Educativa) de Ponferrada y el estudio dotado por la Junta de Castilla y León en el curso 2022-2023, completado recientemente con nuevos elementos como una grabadora portátil o unos paneles acústicos a golpe de premios como los galardones ya cosechados en certámenes de RTVE (Radio Televisión Española), RNE (Radio Nacional de España) y la Fundación Cope. Menudo Toral ya tenía experiencia compartida con otros colegios. Pero con Lume, huye escribió un punto y aparte.

Alumnos del Colegio de Educación Infantil y Primaria Toral de los Vados, en las instalaciones de la radio escolar Menudo Toral.

“Me lie la manta a la cabeza”, admite Barba Morán al explicar cómo la idea de dar una respuesta desde el ámbito educativo a la crisis desatada por los incendios forestales del verano de 2025 acabó por implicar, con el añadido de editar el trabajo también como un videocuento, a otros nueve centros educativos: el CRA (Colegio Rural Agrupado) Jimena Muñiz, el CRA de Carucedo, el CRA Puente de Domingo Flórez, el CEIP Piñera, el CRA de Quilós y el CEIP Virgen de la Quinta Angustia en la provincia de León; el CEIP León Felipe en Salamanca; el CEIP Albeiros en Lugo; y el CEIP El Vivero en Cáceres. “¡Ha sido como un juego de relevos pero con historias!”, exclama Lucía en Toral de los Vados, donde su compañero Martín describe la sensación de liderar la iniciativa: “Eso nos hacía mucha ilusión y nos daba más responsabilidad para hacerlo genial”.

Para ellos, la radio era más bien una banda sonora de fondo en casa o en el coche con sus padres y abuelos al mando. “¡Pero al ponernos delante del micrófono todo cambió!”, reconoce Valentina, antes de que su compañero Elías compare el descubrimiento de la radio en primera persona con la apertura de “una puerta mágica”. “De repente no solo escuchas, sino que tú eres el que cuenta la historia, el que pone la voz a un corzo”, agrega en alusión a Lume, el protagonista de este pódcast por el que, en apenas quince minutos de duración, pasan distintos acentos, los de niños que escribieron los guiones y las escaletas con la ayuda de sus respectivos tutores y locutaron una historia diferente ya por su enfoque: el de abordar un incendio forestal desde el punto de vista de los animales, una perspectiva apenas tratada en las coberturas informativas de los fuegos. “Porque en el bosque”, razona Alma, “viven miles de animales que no tienen a dónde ir cuando hay un fuego”.

“Ellos viven en un entorno privilegiado. Están más familiarizados con el medio natural y los animales que los niños que viven en las ciudades”, abunda Adrián Barba Morán, para quien este tipo de proyectos sirven para “afianzar” la concienciación sobre la importancia de cuidar los montes. “Nos pusimos en la piel de los que viven en el bosque”, destaca Martín. “Te das cuenta de que un simple descuido, una colilla o un cristal pueden destruirlo todo en minutos. Ahora miramos el monte con otros ojos y tenemos claro que cuidar la naturaleza es tarea de todos”, completa Hugo en una entrevista conjunta reunidos con el coordinador de la radio escolar y con su tutora, Carmen Iglesias.

Y es que Menudo Toral (una radio “toralmente divertida”, exclaman a modo de eslogan) implica a toda la comunidad educativa del centro en torno a una experiencia que pone a prueba la capacidad de adaptación de los alumnos. ¿Qué es lo que más les cuesta? “Al principio dan un poco de vergüenza los nervios antes de grabar o meter la pata al leer. A veces cuesta vocalizar bien sin trabarse, no hacer ruidos con los papeles”, contesta Lucía. ¿Qué es lo que más les gusta? “¡Ponernos los auriculares y hablar por el micrófono! También mola mucho cuando escuchamos el episodio terminado y lo escuchan nuestras familias”, responde Chechi.

El proyecto se convierte en una herramienta pedagógica de primer nivel que complementa, además, las lecciones del día a día en el aula hasta imbricarse en los contenidos curriculares. “¡Se aprende sin darte cuenta!”, subraya Thiago. “Trabajamos en grupo. Nos ha servido para perder la vergüenza a hablar en público”, agrega Larisa sobre una iniciativa que ayuda a los alumnos a mejorar su dicción y su expresión oral. Y también retroalimenta a los propios docentes. “Los maestros somos casi como hermanos. Aprendemos unos de otros”, recalca Barba Morán, cuya única experiencia previa con tecnología similar a la utilizada en el estudio de radio le viene de manejar mesas de mezclas en actuaciones de grupos de música.

Queremos educar en valores. Y que los niños sean responsables, empáticos y que respeten las tradiciones

Adrián Barba Morán — Coordinador de la radio escolar Menudo Toral

Ahora, como responsable de Menudo Toral, se encarga de coordinar los trabajos, editar los contenidos y subir a las plataformas el producto final, avalado por los premios, un largo listado de galardones obtenidos en apenas un par de años por programas de temáticas que van desde el compromiso por la inclusión real en las aulas hasta el cambio climático pasando por el uso excesivo de las pantallas. Precisamente al reflexionar sobre cómo Lume, huye había contribuido a esta última cuestión con el volcado del pódcast al videocuento, Barba Morán le dio la última vuelta de tuerca al proyecto hasta llevarlo al formato de un libro físico, para el que ahora suspira por el apoyo de instituciones o editoriales para poder publicarlo.

Adrián Barba Morán, coordinador de la radio escolar Menudo Toral del Colegio de Educación Infantil y Primaria Toral de los Vados, con varios alumnos del centro posando con el libro basado en el pódcast 'Lume, huye'.

Por su complejidad, Lume, huye se desarrolló durante todo el curso escolar 2025-2026, el inmediatamente posterior al verano dramático de los incendios forestales. El título ya supone un guiño a Galicia y a la zona gallegohablante del Bierzo Oeste (lume es fuego en el idioma de la comunidad vecina). “Queremos educar en valores. Y que los niños sean responsables, empáticos y que respeten las tradiciones”, ahonda Barba Morán. “No te creas todo lo que se dice de los lobos”, le advierte uno de los personajes al corzo protagonista de un cuento que ya ha despertado el interés de la Facultad de Educación de la Universidad de León hasta el punto de hacer un hueco a este proyecto en unas jornadas sobre la escuela rural que se celebrarán a finales del próximo mes de octubre.

Ahora que, al margen de los premios, varios pódcast made in Toral de los Vados ya han sonado en diferentes programas de Radio 5, Menudo Toral seguirá en el aire, quizá despertando vocaciones (“algún niño tiene timbre ya de locución”, detecta Adrián Barba Morán), avalando el potencial y la calidad de la escuela rural (sometida con cada comienzo de curso a recortes de aulas) y profundizando en una propuesta que suma valor pedagógico e impacto social con cuentos como Lume, huye, cuya frase final sirve tanto para cerrar esa historia como para resumir la vocación del propio proyecto: “Plantando en cada niño una semilla de esperanza que ningún fuego podrá apagar jamás”.

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