Las familias del colegio de Toreno mantienen su rechazo a perder un aula de Infantil tras reunirse con Educación
Las familias del colegio Valladares Rodríguez de Toreno mantienen su oposición a la reducción de una unidad de Educación Infantil después de reunirse con representantes de la Junta de Castilla y León este viernes educativa para conocer los motivos de la decisión. Según explica el AMPA del centro, Educación justificó el agrupamiento de aulas por la aplicación de las ratios establecidas para los colegios de las zonas rurales. En un comunicado la Junta aseguró que había más aulas que las permitidas por los ratios en la comarca berciana, en un inicio de curso con varias protestas por recortes.
La asociación de madres y padres rechaza en un comunicado, sin embargo, que la situación del colegio pueda analizarse únicamente atendiendo al número actual de alumnos. Las familias defendieron durante el encuentro que deben tenerse en cuenta las características particulares de Toreno, un municipio rural afectado por la despoblación y por las consecuencias de la pérdida de actividad minera y la falta, a su juicio, de una reindustrialización suficiente.
El AMPA sostiene además que conservar los servicios educativos en los pueblos resulta fundamental para frenar la pérdida de población y facilitar la llegada o permanencia de nuevas familias. También recordó ante Educación que la normativa estatal contempla una atención específica al medio rural y la igualdad de oportunidades del alumnado independientemente de su lugar de residencia.
Otra de las principales preocupaciones trasladadas durante la reunión fue el posible efecto de la supresión del aula sobre los refuerzos y apoyos educativos. Las familias aseguran que en el centro existen alumnos que necesitan atención específica y temen que la reorganización reduzca los recursos disponibles para atenderlos adecuadamente.
Educación abordó también con las familias la evolución de la matrícula y las previsiones de incorporación de nuevos escolares. Según la versión difundida por el AMPA, la Administración reconoció que la organización podría modificarse de nuevo si aumenta el número de alumnos y se alcanzan las cifras necesarias para disponer de más unidades.
Las familias consideran precisamente que esa posibilidad obliga a mirar más allá del curso actual. Defienden una planificación a medio y largo plazo porque, advierten, perder aulas y recursos puede agravar las dificultades de los municipios rurales para mantener población y atraer nuevos vecinos. Por ello, reclaman que la decisión sobre el colegio de Toreno no se limite a las ratios actuales y tenga en cuenta la situación demográfica y social del municipio