Onamio da un voto de confianza a la Diputación y aplaza la protesta por el parón en las obras de la carretera

Vallas en las obras de mejora de la carretera de Molinaseca a Onamio.

Agencia EFE

El presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, se ha reunido este martes con representantes vecinales de Onamio tras la concentración celebrada el pasado sábado para exigir la reanudación de las obras en la carretera que conecta la localidad con Molinaseca, paralizadas desde hace semanas, y que el responsable provincial se ha comprometido a retomar.

Los vecinos han valorado el encuentro, con ese compromiso de que los trabajos se retomen en los próximos días, según ha trasladado el portavoz vecinal, José Manuel Barrios, quien anunció que, en consecuencia, aplazarán la protesta prevista para el 4 de marzo ante la sede de la Diputación en Ponferrada. “Vamos a darle un voto de confianza”, señaló al salir de la reunión.

Según le ha explicado Álvarez Courel, la paralización de la actuación se debe a los temporales que han afectado en las últimas semanas a la comarca del Bierzo y que habrían dañado parte de lo ya ejecutado.

Además de la reactivación de la obra principal, la Diputación se compromete a mejorar la carretera alternativa que comunica Onamio con San Miguel de las Dueñas, actualmente la única vía de salida para los vecinos.

En estos momentos, deben recorrer cerca de 20 kilómetros para llegar a Molinaseca y acceder a servicios básicos como el médico, frente a los apenas cinco kilómetros que separan ambas localidades por la carretera en obras.

Otro compromiso adquirido por el presidente provincial pasa por mediar con el alcalde de Molinaseca, Alfonso Arias, para que ambas instituciones colaboren en el acondicionamiento de algún camino que facilite los desplazamientos mientras se prolonguen los trabajos, que podrían alargarse debido a los daños provocados por la lluvia.

La intervención acumula ya dos meses de parón, una situación que ha generado malestar entre los habitantes de Onamio, el poblado de Onamio y Paradasolana, que ven cómo sus comunicaciones siguen condicionadas a la espera de que las máquinas vuelvan a la carretera.

Etiquetas
stats