Las riadas cortan tres carreteras y dejan incomunicados varios pueblos de Ponferrada tras arrastrar los restos de los incendios

Estado de la carretera de Carracedo de Compludo después de la tormenta del sábado.

Elisabet Alba / Agencia EFE

16 de agosto de 2026 11:18 h

Las consecuencias de la fortísima tormenta que este sábado golpeó varios pueblos del municipio de Ponferrada continúan este domingo. Tres carreteras permanecen cortadas al tráfico por los daños ocasionados por las riadas y los arrastres de los incendios del verano pasado: la de Carracedo de Compludo, la de Peñalba de Santiago y el acceso a Manzanedo de Valdueza, según la última y brevísima información facilitada por el Ayuntamiento ponferradino. Los cortes mantienen incomunicados por carretera a varios núcleos mientras los servicios municipales trabajan para recuperar los accesos.

El Ayuntamiento de Ponferrada ha adoptado además este domingo nuevas medidas cautelares ante la magnitud de los daños. El alcalde, Marco Morala, ha decretado la contratación por vía de emergencia de los trabajos de desbroce y limpieza de las vías públicas afectadas por la avalancha de agua, lodo y piedras en Manzanedo de Valdueza y Bouzas, al concluir los técnicos municipales que el Consistorio carece de medios materiales y personales suficientes para afrontar de forma inmediata estos trabajos. El Ayuntamiento ha solicitado además la colaboración de la Junta de Castilla y León para las labores de limpieza y desescombro y recuperar cuanto antes las infraestructuras y servicios afectados.

La tromba de agua tuvo consecuencias especialmente trágicas en Manzanedo de Valdueza, donde dos mujeres de unos 60 años murieron después de que el agua y los materiales que arrastraba irrumpieran en el pueblo. Dos menores, un bebé de tres meses y un niño de cuatro años, resultaron heridos y tuvieron que ser trasladados al hospital, mientras que cuatro personas adultas necesitaron también asistencia sanitaria. Un octogenario que llegó a figurar como desaparecido fue finalmente localizado ileso.

Pero el episodio no quedó circunscrito a Manzanedo. Las fuertes precipitaciones provocaron riadas y arrastres en todo el valle del Oza. El agua bajó cargada de ceniza, tierra, piedras y madera quemada procedentes de los montes arrasados por los terribles incendios forestales del verano de 2025, agravando los daños en caminos y carreteras. La tormenta golpeó así un territorio que todavía arrastra las consecuencias de aquellos fuegos.

El Ayuntamiento de Ponferrada decreta tres días de luto oficial y convoca un minuto de silencio el lunes a las 12 horas en la Plaza del Ayuntamiento.

Tres carreteras cortadas

El Ayuntamiento de Ponferrada ha confirmado este domingo que permanecen cerradas la carretera de Carracedo de Compludo, la carretera de Peñalba de Santiago y el acceso a Manzanedo de Valdueza. La Policía Municipal se encuentra regulando los accesos, mientras que la Brigada de Obras trabaja sobre el terreno para intentar solucionar las incidencias y recuperar las comunicaciones cuanto antes.

El nuevo decreto municipal restringe expresamente el acceso rodado a Manzanedo de Valdueza y Bouzas. Solo podrán acceder los residentes, el personal encargado de las obras, los servicios de emergencia y las personas expresamente autorizadas por el Ayuntamiento. La Policía Municipal tiene orden de cortar y señalizar las carreteras que comunican el Morredero con Manzanedo y Bouzas.

El informe elaborado este domingo por los servicios municipales de Bomberos, Policía Municipal e Ingeniería concluye, tras una inspección de la zona, que en estos momentos no existe un riesgo para la población que haga necesaria la activación del Plan Municipal de Protección Civil. Sí considera urgente, en cambio, acometer las operaciones de limpieza y desescombro. La ingeniera municipal María del Mar Pardo Sánchez ha sido designada responsable de coordinar estos trabajos.

La situación resulta especialmente complicada en Carracedo de Compludo, cuyo acceso quedó completamente inutilizado por los arrastres. También la carretera que conduce a Peñalba de Santiago, una vía que históricamente ha sufrido problemas por desprendimientos después del grave incendio de 2017, presenta importantes daños tras la tormenta y los incendios del verano pasado. A ellos se suma el acceso a Manzanedo, epicentro de la tragedia de este sábado.

Las precipitaciones afectaron igualmente a Bouzas, donde otra tromba de agua provocó importantes arrastres y llegó a desplazar varios vehículos. La magnitud del episodio quedó reflejada en las imágenes de agua, lodo y materiales acumulados en las calles y accesos de los pueblos afectados.

Pista que une San Cristóbal de Valdueza y Peñalba de Santiago.

El fuego de 2025 vuelve con las lluvias

Las riadas ponen de nuevo sobre la mesa las consecuencias que permanecen en el territorio después de los grandes incendios. La pérdida de vegetación y la presencia sobre las laderas de tierra, cenizas y restos calcinados favorecen los arrastres cuando se producen precipitaciones de gran intensidad, un riesgo especialmente delicado en zonas de fuerte pendiente como las afectadas este fin de semana.

En este caso, los arrastres de materiales procedentes de los montes quemados el pasado verano se sumaron al enorme volumen de agua caída durante la tormenta. Un año después de los incendios que castigaron con especial dureza El Bierzo, sus consecuencias vuelven así a hacerse visibles, esta vez empujadas montaña abajo por las lluvias.

La tormenta se produjo además en una jornada en la que toda la provincia de León se encontraba bajo avisos meteorológicos. La cordillera cantábrica y la Meseta leonesa tenían activado el aviso naranja por fuertes precipitaciones, mientras que El Bierzo se encontraba en aviso amarillo, un nivel inferior de peligrosidad prevista pese a que finalmente fue en esta comarca donde se produjo el episodio con consecuencias más graves.

El Ayuntamiento pide a la población que respete las restricciones y colabore con los servicios desplegados sobre el terreno. Mientras continúan los trabajos para recuperar las carreteras y evaluar los daños, el Consistorio mantiene restringido el acceso a Manzanedo y Bouzas y ha recurrido a la contratación de emergencia para acelerar la retirada del barro, las piedras y los materiales acumulados por las riadas.

Estado de la carretera de Carracedo de Compludo en imágenes

Manzanedo amanece de luto y cubierto de barro y piedras

Manzanedo de Valdueza ha amanecido este domingo de luto por la muerte de dos de sus vecinas, de unos 60 años, y con sus habitantes tratando de recuperar unas calles cubiertas de barro, piedras, ramas y otros materiales arrastrados por la riada. Los vecinos trabajan desde primera hora con palas y cepillos para despejar los accesos a las viviendas y comprobar el alcance de unos daños que describen como nunca vistos en la localidad.

Las dos mujeres se encontraban en Manzanedo con motivo de las fiestas de verano y estaban junto a otras cuatro personas en una bodega cuando la corriente irrumpió en el inmueble. “Era imparable, no podíamos hacer nada”, relatan a EFE los vecinos, todavía conmocionados por una tromba de agua que en apenas unos minutos transformó por completo el pueblo. La tragedia dejó además heridos a dos menores y otras personas que se encontraban en el lugar.

“El año pasado fue el fuego, ahora esto”

Entre los habitantes de Manzanedo se repite este domingo la relación entre lo sucedido y la situación en la que quedaron los montes después de los incendios forestales. “El año pasado tuvimos que defendernos del fuego y ahora esto”, lamenta uno de los vecinos a EFE. Las laderas han perdido parte de la vegetación que contribuía a sujetar el terreno y la intensa precipitación encontró un suelo especialmente vulnerable a los arrastres.

También el presidente del Consejo Comarcal de El Bierzo, Olegario Ramón, que se ha desplazado hasta los pueblos afectados, ha reconocido que existe una “gran preocupación” y ha vinculado en parte lo ocurrido con el estado de los terrenos afectados por los graves incendios del pasado año y la pérdida de vegetación que sujetaba la tierra. Los daños se extienden a otros puntos como San Clemente y Bouzas, mientras que en Molinaseca el río Meruelo volvió a bajar cargado de palos, barro y otros materiales y puso en alerta la zona de baño ante el riesgo de desbordamiento.

Estado en el que ha amanecido la playa fluvial de Molina, tras la riada y los arrastres

Estado en el que ha amanecido la playa fluvial de Molina, tras la riada y los arrastres.

Tres días de luto oficial y minuto de silencio el lunes

El Ayuntamiento de Ponferrada ha decretado tres días de luto oficial por la tragedia de Manzanedo de Valdueza, desde las 00.00 horas de este domingo 16 de agosto hasta las 24.00 horas del martes 18, “en recuerdo y homenaje a las dos víctimas, heridos y vecinos” de Manzanedo y Bouzas. Durante este periodo quedan además suspendidos todos los actos lúdicos y festivos promovidos por el Ayuntamiento.

El alcalde, Marco Morala, ha trasladado en nombre del municipio sus condolencias a las familias de las dos mujeres fallecidas y ha deseado la pronta recuperación de los heridos. En el decreto, el regidor pone además a disposición de los vecinos de Manzanedo y Bouzas “todos los medios públicos” municipales para reparar los daños sufridos en bienes e infraestructuras y agradece el trabajo desarrollado por los servicios de emergencias, Policía Municipal, Policía Nacional, bomberos y servicios sanitarios.

El Consistorio ha convocado además un minuto de silencio para este lunes 17 de agosto, a las 12.00 horas, en la plaza del Ayuntamiento de Ponferrada, al que llama a sumarse tanto a los representantes públicos como a la ciudadanía. Media hora antes, a las 11.30 horas, se celebrará una Junta de Portavoces extraordinaria para redactar y, en su caso, aprobar una declaración institucional de condolencia y apoyo a las familias, amigos y vecinos de Manzanedo y Bouzas.

Mañueco expresa su “profundo dolor” por las víctimas

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha expresado su “profundo dolor” por la muerte de las dos mujeres. “Día de profundo dolor en Manzanedo de Valdueza. Mi más sentido pésame y todo mi cariño a las familias y seres queridos”, ha trasladado a través de las redes sociales. “No hay palabras para una tragedia así. Todo nuestro afecto y cercanía”, ha añadido Mañueco.

Alaiz apunta a la pérdida de vegetación y pide analizar las causas

El subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, junto a otros representantes políticos, se ha desplazado este domingo hasta Manzanedo de Valdueza y ha reconocido que la situación en la que quedaron los montes tras los incendios forestales del verano pasado puede haber influido en la magnitud de los arrastres. Aunque ha precisado que deberán ser los técnicos quienes determinen si existe una relación directa, ha señalado que la pérdida de vegetación puede favorecer las escorrentías y el arrastre de tierra y otros materiales hacia los pueblos situados en el fondo de los valles.

Alaiz ha recordado además que esta zona ardió precisamente hace un año y ha defendido que las administraciones y organismos competentes deberán analizar ahora lo sucedido para determinar las causas y adoptar medidas que eviten que un episodio similar vuelva a repetirse. Un técnico de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil se ha desplazado ya hasta la zona, aunque por el momento no existe un dato concreto sobre la cantidad de agua descargada durante la tormenta.

El representante del Gobierno ha enmarcado también lo ocurrido en una realidad climática cada vez más extrema. «Hay un cambio climático», ha afirmado, aludiendo tanto a las características de los incendios como a la combinación de veranos cada vez más cálidos y episodios de tormentas de gran intensidad. A corto plazo, ha insistido en que la prioridad debe ser recuperar la normalidad, atender a las familias afectadas y coordinar una respuesta entre todas las administraciones.

Alaiz ha trasladado las condolencias del Gobierno a las familias de las dos mujeres fallecidas y ha deseado una pronta recuperación a las personas heridas, con especial atención a los dos menores trasladados al Hospital El Bierzo. “Es un día muy triste para el municipio, para Ponferrada, para El Bierzo y para la provincia de León”, ha señalado el subdelegado, que ha agradecido además el trabajo de la Policía Nacional, Policía Municipal, Bomberos, Protección Civil, servicios sanitarios y del resto de efectivos y personas que están colaborando sobre el terreno para atender a los afectados y recuperar cuanto antes cierta normalidad en la zona.

Los vecinos exigen “tomar nota y no olvidar” para evitar otra tragedia

Los vecinos de Manzanedo de Valdueza han aprovechado este domingo la visita de los representantes institucionales para reclamar que la tragedia no caiga en el olvido y se adopten medidas que impidan que vuelva a repetirse. El presidente del Consejo Comarcal de El Bierzo, Olegario Ramón, ha asumido parte de esa crítica al reconocer que “no hemos estado a la altura” y advertir de que, si los grandes incendios no se afrontan “como un problema principal de país”, seguirán provocando “muerte y destrucción y dolor”.

Ramón ha reclamado una gestión integral del territorio que vaya más allá de intervenir después de cada emergencia, con actuaciones sobre el paisaje, discontinuidades forestales, recuperación de la ganadería y la agricultura, quemas controladas y grandes inversiones planificadas. En la misma línea, el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, ha relacionado la gravedad de los arrastres con la pérdida de vegetación provocada por los incendios: “Cuando la masa forestal deja de sostener el terreno tenemos que desarrollar políticas para conseguir ese sustento del suelo y que no se repita esto”.

Courel ha puesto como ejemplo la carretera de Peñalba de Santiago, donde la Diputación ha destinado importantes cantidades a reparaciones que pueden resultar inútiles si no se actúa también sobre la estabilidad de las laderas. “La Diputación intenta reparar con cantidades ingentes y se van al garete porque no hay una política de sujeción del terreno”, ha lamentado. Por ello, ha reclamado una respuesta coordinada: “Es el momento de comprometernos todas las administraciones juntas y dejarnos de reproches”.

Un precedente al inicio del verano: la riada que bajó desde Faro por el Cúa

Lo ocurrido ahora en los pueblos de Ponferrada no es el primer episodio de estas características que vive El Bierzo este verano. A mediados del mes de junio, una fuerte tormenta descargó monte arriba de Faro, en el valle de Fornela, precisamente sobre terrenos arrasados por los incendios de 2025. La enorme cantidad de agua caída en pocos minutos arrastró ceniza, barro, piedras, ramas y grandes troncos quemados, que fueron a parar a los cauces y generaron una violenta riada.

La fuerza del agua llegó a arrancar parte de un puente, socavar la carretera LE-4212 y dejar incomunicado durante varios días el valle de Fornela. Pero los efectos continuaron aguas abajo: en Bárcena de la Abadía, en Fabero, la corriente arrancó las pesadas compuertas de la playa fluvial, mientras que en Vega de Espinareda el Ayuntamiento pudo retirar una de las suyas después de recibir el aviso desde Fornela. El agua, cargada de lodo y restos quemados, siguió después su recorrido por el Cúa hacia Cacabelos.

Aquel episodio ya puso de manifiesto el riesgo que las tormentas intensas suponen sobre los montes afectados por los grandes incendios de 2025. El alcalde de Vega de Espinareda, Javier Salgado, advertía entonces de que el terreno no se había estabilizado y temía que el problema se repitiera con nuevas tormentas. Apenas unas semanas después, las riadas y los arrastres han vuelto a producirse, esta vez en el municipio de Ponferrada y con consecuencias trágicas.

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